C.M.L. Madrid | viernes, 06 de marzo de 2015 h |

Partiendo de la premisa de que “el Plan Estratégico contra la Hepatitis C no debe comprometer a otras prestaciones o a pacientes en el SNS”, el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, inauguraba, la semana pasada, la jornada sobre hepatitis C, organizada por su Consejo Social, donde denunció la poca transparencia por parte del Gobierno a la hora de hacer sus negociaciones con la industria.

Sendín planteó el riesgo que existe para otros enfermos de “quedarse sin prestaciones por la inversión que supone esta estrategia”. Para el presidente de la OMC el precio de los tratamientos sigue siendo desproporcionado y “abrirá la estela a otros pacientes que se verán perjudicados”. A su juicio, lo que se gana por un lado se pierde por otro. Además, consideró que su financiación compromete las arcas de las comunidades autónomas. En este sentido, propuso un presupuesto independiende ajeno al ordinario del SNS, y además defendió la revisión de los derechos de las patentes. Una idea que no sólo respaldó el presidente de los médicos, sino que fue compartida por los partidos de la oposición. “Se debe revisar con carácter urgente el sentido que tiene la patente en el sector en el que los bienes son valores absolutos, como la vida, y no la protección de los intereses económicos”, subrayó.

Precisamente este escenario sirvió para el estreno de Podemos en materia de Hepatitis C. La representante del nuevo partido, Ana Castaño, señaló a Gilead como el “culpable de haber roto el mercado” y acusó a la compañía de “blindar una patente millonaria, que no lo es, porque lo que se ha hecho ha sido rentabilizar otra molécula que ya existía en otros antivirales”, expuso Castaño. En este sentido, Podemos propuso una compra centralizada de la Unión Europea, además de la patente obligatoria y voluntaria. Para ello, apuesta por una agencia evaluadora independiente, que evite el “exceso de buro-represión”.

En una línea más moderada pero también reivindicativa, el portavoz del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos, denunció “la opacidad en los precios y las condiciones pactadas entre la industria y el Gobierno”. Su propuesta, al igual que la de Izquierda Unida fue un fondo de cohesión social para poner recursos y pagar de manera central. Además, las propuestas del PSOE en materia de hepatitis C pasan por una estrategia mundial que impulse la bajada de precios. Asimismo, su homólogo de IU Gaspar Llamazares advirtió de que toda esta situación viene provocada por la especulación farmacéutica.“Hay un modelo de empresa que se está beneficiando de la investigación pública”, indicó.

Paralelamente el Senado también debatía sobre la falta de un fondo estatal que alivie a las CC.AA. El grupo socialista propuso a Alonso que la partida del incremento del IVA sanitario se destinase al Plan, sirviendo como fuente primaria de finación. Alonso rebatió la propuesta bajo el argumento de que habilitar un fondo no constituye una garantía y entorpece las negociaciones con los laboratorios.