R.C. Madrid | viernes, 26 de septiembre de 2014 h |

Los problemas existentes todavía a día de hoy con las prótesis vasculares como las de politetrafluoroetileno expandido y reforzado (PTFE) o las prótesis de dacrón han protagonizado una de las sesiones científicas del 28º Congreso Anual de la Sociedad Europea de Cirugía Vascular (ESVS), celebrado en Estocolmo, Suecia, entre el 23 y el 25 de septiembre.

En la sesión, se pusieron de manifiesto algunas de estas complicaciones, como la no endotelización o tasas de permeabilidad excesivamente bajas, para después presentar los resultados de un estudio de la Universidad de Glasgow que muestra el importante papel que podría jugar en un futuro la nanotopografía y los tratamientos con plasma en el desarrollo de nuevas prótesis vasculares biocompatibles y con propiedades antitrombogénicas. En concreto, este estudio ha presentado un modelo hecho con uretano de policarbonato (PCU) basado en silsesquioxanos oligoméricos poliédricos (POSS).

Tevar

Si bien es cierto que ya existen numerosos estudios que demuestran que la reparación endovascular torácica aórtica (Tevar) es una técnica válida para el tratamiento de los aneurismas, no existían hasta el momento demasiados estudios de seguimiento a largo plazo en términos de supervivencia.

Durante el congreso se han presentado dos estudios que muestran evidencias de la eficacia de esta técnica tanto en transección traumática aguda de la aorta torácica como en lesión aórtica contundente. En la primera de ellas, el Hospital A de Villeneuve, en Francia, ha demostrado que esta técnica de reparación endovascular sigue ofreciendo mejoras en las tasas de mortalidad con un seguimiento a diez años. En el segundo caso, la lesión aórtica contundente, un análisis entre 2001 y 2010 de pacientes con esta patología intervenidos con Tevar ha demostrado que la supervivencia a largo plazo continúa siendo “excelente”, han asegurado los autores, procedentes de Suecia, Suiza y Estocolmo.

Además, también añadieron que “apenas uno de cada seis pacientes tuvieron que ser reintervenidos durante el primer año” y que, tras este periodo, fue muy raro que el paciente tuviera que volver a pasar por el quirófano. Eso sí, tal y como destacaron, el resultado de Tevar depende mucho de las comorbilidades asociadas a cada paciente.

Dímeros-D

Las pruebas de detección en sangre de D-dímeros han demostrado ser lo suficientemente sensibles para detectar un incremento significativo de actividad protrombótica en las venas de las piernas de pacientes con insuficiencia venosa crónica. A pesar de que esta hipótesis ya se barajaba, es la primera vez que se realiza un estudio para comprobar esta relación.

También se presentó un estudio de comparación a largo plazo de los resultados del postoperatorio tras una laparoscopia versus cirugía abierta en enfermedad oclusiva de la aorta infrarrenal y en enfermedad aneurismática de la aorta infrarrenal. Los resultados de la investigación demostraron que, incluso en el caso de un cirujano vascular entrenado, el “reto técnico” que supone la cirugía laparoscópica en estos casos tiene, concluyeron los autores del estudio, “un impacto negativo tanto en los momentos iniciales del postoperatorio como en el curso posterior de estos pacientes”.

Ya por último, una investigación realizada en pacientes nonagenarios con isquemia crítica de las extremidades inferiores o isquemia aguda demostró que, pese a que se observa que es posible realizar técnicas de revascularización endovascular en estos pacientes, en realidad el beneficio es limitado debido a la alta mortalidad registrada en este colectivo poblacional, sobre todo en aquellos pacientes que sufren demencia al mismo tiempo.

La presencia española en el Congreso corrió a cargo, entre otros, del Hospital Universitario San Cecilio de Granada, que presentó un estudio sobre factores predictivos del síndrome del pie diabético, con el objetivo de disminuir la tasa de amputaciones en pacientes con diabetes tipo 2. Así, este estudio confirmó que los test predictivos de amputación más fiables fueron Texas, Pedis y Wagner, además de señalar que la infección por Staphylococcus aureus es la que se asocia a una mayor estancia hospitalaria en estos pacientes. Asimismo, el análisis de este hospital también destacó que la terapia empírica con vancomicina y carbapenémicos es útil en el tratamiento contra la mayoría de los patógenos causantes de del síndrome del pie diabético. El estudio se realizó con una muestra de 250 pacientes del Hospital San Cecilio, reclutados entre enero de 2009 y septiembre de 2013.