ONCOLOGÍA/ Una técnica de radioterapia pionera en cáncer de pulmón no microcítico no operable optimiza el pronóstico, según un estudio del ICO

br

cecilia Ossorio Barcelona | viernes, 25 de enero de 2013 h |

La radioterapia estereotáxica extracraneal (SBRT) presenta una oportunidad para aumentar la supervivencia de pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas en estadios iniciales que no son candidatos a cirugía.

Frente al 30 por ciento de supervivencia que la radioterapia externa convencional registra a los dos años en estos casos, la nueva técnica obtiene resultados del 80 por ciento, por lo que se logra “más que duplicar” la supervivencia, como destaca Arturo Navarro, médico adjunto del Servicio de Oncología Radioterápica del Instituto Catalán de Oncología (ICO) de L’Hospitalet e investigador principal de este trabajo junto a María del Mar Arnaiz, ambos pioneros en la implantación de la técnica de máxima precisión.

La SBRT permite aplicar elevadas dosis de radiación en una zona muy bien delimitada sin irradiar tejido sano, gracias a que se sincroniza el tratamiento con el movimiento respiratorio del paciente. Como detalla Navarro, el tratamiento con radioterapia convencional supone entre 33 y 35 sesiones en 6 o 7 semanas, frente a entre 1 y 8 con la radiocirugía, en un máximo de 3 semanas. En cuanto a toxicidad, la SBRT provoca “muchos menos casos de esofagitis, problemas de inflamación pulmonar o de afectación cutánea”.

Y los resultados son significativos. Según comunican los investigadores del Servicio que dirige Ferrán Guedea en el ICO L’Hospitalet, en el trabajo participaron casi 80 pacientes, y los 43 primeros los resultados muestran que la supervivencia a los dos años es del 79,10 por ciento, más del doble que con la radioterapia convencional. El control local del tumor es del 96,4 por ciento, una cifra alta que destaca entre toda la bibliografía mundial.

Los principales candidatos a esta estrategia son el 20-25 por ciento de los pacientes que por las dimensiones del tumor podrían ser operables, pero no lo son debido a las enfermedades asociadas que presentan, que les impiden sobrevivir a una cirugía de pulmón.

Navarro matiza a GM que hay otros grupos, como el Hospital de Sanchinarro de Madrid, que están utilizando esta técnica y cuentan con una serie muy potente, si bien éste es el primer ensayo fase II prospectivo que se cierra a nivel nacional. Ante la cuestión de si hay un fase III ya diseñado, el investigador señala que el principal problema es que para ello se requiere un reclutamiento mucho más amplio, y que de momento ya se han realizado varios fase III internacionales que han comparado cirugía frente a la radioterapia estereotáxica extracraneal, pero aún no hay resultados publicados.

Ahora bien, añade que sí existen recomendaciones internacionales, a partir de las revisiones de series quirúrgicas retrospectivas, para ofrecer esta técnica a pacientes de alto riesgo que sean operables. “Se ha comprobado que los resultados son muy parecidos con respecto a cirugía, y sin embargo es un procedimiento no invasivo, el paciente no requiere ingreso hospitalario, ni fisioterapia respiratoria, por lo que el impacto de la intervención en su calidad de vida es mínimo”, defiende el experto.

De momento, los buenos resultados han favorecido que en el ICO se inicie el tratamiento con SBRT, dentro de protocolos especiales, también en tumores de hígado y próstata, y en metástasis suprarrenales y óseas.

La SBRT provoca menor toxicidad porque es más precisa que la radioterapia convencional

Hay recomendaciones para usar la técnica en pacientes operables de alto riesgo