Marcos García Madrid | viernes, 30 de octubre de 2015 h |

Farmaindustria y la Plataforma Tecnológica Española de Medicamentos Innovadores presentó en Valencia la tercera actualización de la Guía de Unidades de Investigación Clínica en Fases Tempranas en la que se constata su crecimiento sostenido y prolongado en los últimos años.En concreto desde 2005 este tipo de investigación ha crecido a un ritmo promedio anual del 4,6 por ciento.

En términos generales y económicos, la investigación clínica en fases tempranas que se efectuó en nuestro país en 2014 tuvo un gasto de 174 millones de euros, un 35,8 por ciento de los 486 millones de euros que la industria dedicó ese año a ensayos clínicos. Aunque representa casi el 50 por ciento de la investigación clínica que la industria farmacéutica desarrolla en España, según datos de diciembre de 2014.

La prueba más evidente de la buena salud de este campo son las 37 unidades de investigación de fases tempranas que están instaladas en España en la actualidad frente las 19 existentes en 2007.

En concreto, cinco de ellas son de carácter privado, una de titularidad público-privada, otra no específica y 30 de titularidad pública, principalmente dentro de la red hospitalaria

La responsable de la Plataforma Española de Medicamentos Innovadores de Farmaindustria, Amelia Martín Uranga, puso de manifiesto “la alta profesionalización que tiene las unidades y también el compromiso que tiene la industria por traer ese tipo de investigación a España”.

Oncología

La especialización de varias de las unidades de investigación de fases tempranas en oncológica ha propiciado que casi el 50 por ciento de los ensayos clínicos tengan esta área terapéutica como objetivo de su estudio en 2014. En ese sentido Martín Uranga aseguró que “en España existe una alta especialización de las unidades en el campo de la oncología. Hay que señalar cómo han crecido la fases tempranas en investigación clínica en el área oncología”.

Por distribución geográfica existe una alta concentración en las comunidades de Cataluña y Madrid, pero que hay otras comunidades como Navarra, Galicia, Valencia o Andalucía que también muestran una buena disposición para hacer ensayos clínicos.

El volumen concreto de ensayos clínicos efectuados en España desde 2009 asciende a 1.744 y forman parte de una estrategia conjunta de colaboración público-privada, en la que la primera ha profesionalizado las unidades y la industria farmacéutica ha atraído inversión en este campo.

Por esta razón la investigación extramuros — la que se realiza con colaboración privada con contratos de investigación con hospitales, universidades y centros públicos fue en 2014 de 382 millones de euros, un 40 por ciento del total.Esta cifra da una muestra de la importancia que ha cobrado la colaboración público privada en las fases tempranas de investigación.