Carmen M. lópez Madrid | viernes, 11 de diciembre de 2015 h |

Las políticas sanitarias que se han implementado en estos últimos cuatro años se han percibido de forma diferente por las formaciones políticas que se presentan a las elecciones el próximo 20 de diciembre. Lo que para unos ha supuesto la tabla de salvación, para la oposición en su totalidad ha sido el comienzo del fracaso del sistema. Así quedó reflejado en el debate sanitario organizado por GACETA MÉDICA y EL GLOBAL con el patrocinio de Sanofi, donde los cuatro grandes partidos que suceden al PP en intención de voto —PSOE, Ciudadanos, Podemos e Izquierda Unida— explicaron sus alternativas al modelo establecido por el Gobierno de Mariano Rajoy en la última legislatura.

Uno de los principales desafíos del Sistema Nacional de Salud (SNS) es la insuficiencia presupuestaria, una idea que cuajó entre la oposición, que partieron de la premisa de que la sanidad ha acumulado más de 25.000 millones de euros de déficit, lo que ha incrementado la desigualdad.

Propuestas

El portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos, apuesta por incrementar la financiación dedicada a la sanidad hasta el 7 por ciento del PIB, pero en dos legislaturas. “En la primera sería un punto más del PIB para hacer posible disminuir el diferencial que hay entre lo que se presupuesta y lo que cuesta la sanidad, y así hacer frente a las innovaciones, y la reorientación del sistema hacia la cronicidad”, explicó.

Para el candidato de Ciudadanos al Parlamento de Valladolid, Francisco Igea, la bajada en la media de gasto farmacéutico se ha traducido “en un deterioro palpable de la calidad del sistema”. En este sentido, defiende la partida finalista, evitando buscar otros fondos adicionales para el sistema sanitario, eso sí, antes toca evaluar los servicios y planificar los gastos.

El secretario ejecutivo de Sanidad del PP, José Ignacio Echániz, defendió que la presupuestación sanitaria de estos años ha estado relacionada con “las malas políticas económicas de Zapatero”. A su juicio el PIB no es un buen indicador, y la estrategia popular ha permitido ahorros “que están sirviendo para financiar políticas más eficientes”. Sin embargo, a José Andrés Llamas, secretario de salud de IU en Madrid, no le convence esta idea, y acusó al PP de ser el responsable de la devaluación del sistema. “El mayor riesgo es el incremento en gasto farmacéutico”. De este modo, puso de ejemplo el acuerdo del Gobierno con Farmaindustra de vincular las inversiones en innovación con el PIB, algo que, a su juicio supone “un compromiso de pago que es inasumible”. Este pacto, precisamente, tendría las horas contadas a menos que el PP repitiera en Moncloa. Ciudadanos, Podemos, PSOE e IU remarcaron su oposición frontal.

En esta línea, la solución del gasto para Llamas reside en elevar un uno por ciento de PIB de la financión de sanidad, con impuestos progresivos. “La sanidad se financia con impuestos y Ciudadanos y PP hablan todo el tiempo de cotización”, añadió, al tiempo que explicó que el hecho de asociar el gasto sanitario a la cotización es una vuelta atrás.

La propuesta de Podemos en materia de financiación va más allá de vincular el gasto sanitario con el PIB. En este sentido, el coordinador de Sanidad de Podemos, Javier Padilla, defendió aumentar el presupuesto en 9.000 millones de euros en los dos primeros años, que se elevarían a 10.000 millones anuales en los dos años siguientes. “Sería recuperar en los dos primeros años los recortes del PP e incrementarlos posteriormente”, explicó. A su juicio, el mayor incremento del gasto es la falta de cultura de evaluación, por eso, defendió la necesidad de evaluar resultados de forma transversal “porque si no, no hablaremos de una buena financiación”. Además, el representante de la formación de Pablo Iglesias, recordó su oposición a la desgravación de seguros, otro de los bastiones que defiende el partido en materia de financiación y que llevarán a cabo si llegan a Moncloa.

Sanidad universal

El Real Decreto 16/2012 y su paquete de medidas para racionalizar el gasto sanitario acaparó también los focos, y la intención de acabar con él es una realidad para los partidos de la izquierda. La mayoría de las críticas se centran en la falta de transparencia y de la ausencia de evaluación del impacto. Todos coinciden en su derogación si llegan a Moncloa, aunque algunos lo harían con matices. El único punto de consenso son las exenciones a parados de larga duración, que han beneficiado hasta ahora a un millón de personas y deben mantenerse. El resto del decreto puede quedar en el olvido.

El secretario de Sanidad de IU en Madrid tiene claro que decreto “ha provocado una mayor precariedad en el empleo de los profesionales sanitarios, mayor paro, incremento listas de espera, repagos farmacéuticos”. Asimismo, considera que es un atentado contra la equidad, y supone aumentar la privatización en sanidad. Por otro lado, Igea se mantuvo más tibio. “Somos partidarios de que la sanidad sea pública, universal y financiada por impuestos. Hay situaciones de dependientes en los que se debe revisar el copago”, expuso. Precisamente, la formación naranja ha sido acusada en ocasiones de falta de concreción en la universalidad de la sanidad. Su responsable salió al paso de estas acusaciones anunciando la posibilidad de que si llegan a Moncloa buscarán un pacto global con Europa para extender la cobertura sanitaria a los no residentes, con la revisión de la cartera de servicios. Algo que no pareció convencer al portavoz socialista que le recriminó su falta de compromiso. Martínez Olmos no es nuevo en su lucha contra la reforma sanitaria. Como en otras ocasiones ratificó su oposición, y advirtió de que “no hay que pactar nada con Europa. 150 millones de euros cuesta atender a los 150.000 españoles que están fuera. No atenderlos cuesta más dinero y más salud”.

Para Padilla es una falacia equiparar a un inmigrante irregular con un turista. “Hay que cubrir a inmigrantes sanitarios por cuestión de derecho, de eficiencia y de justicia”, explicó. Lejos de esta acritud hacia el decreto, el PP lo mantendría en los términos actuales. Echániz defendió las mejoras que ha conseguido la reforma y no abrió la puerta a una flexibilización. Insiste en que se ha mejorado el uso racional de los medicamentos y se han podido incluir en la cartera 173 innovaciones.

José Ignacio Echániz,
secretario ejecutivo del PP

Afortunadamente gracias a las reformas estructurales ha sido posible reconducir la situación y el SNS está más cohesionado que hace cuatro años”

José Martínez Olmos, portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso

La sanidad es fruto de
la política sanitaria, por tanto, no le quitemos valor. Por supuesto, también los profesionales sanitarios tienen todo el reconocimiento”

Francisco Igea, candidato
de C’s al Parlamento de Valladolid

Seguiremos dando atención universal, pero revisaremos la cartera de prestaciones sanitarias. Ningún país de Europa ofrece una cartera completa”

Javier Padilla, coordinador
de Sanidad de Podemos

Eliminaremos la desgravación de los seguros privados, lo que supone una merma del sistema sanitario público y es una política regresiva”

José Andrés Llamas, secretario
de salud de IU en Madrid

Apostamos por un cambio constitucional que blinde el pago del bienestar social, con una reforma fiscal que implique impuestos progresivos”

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