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Rocío chiva Madrid | viernes, 29 de agosto de 2014 h |

A fecha 28 de agosto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) cifraba en 1.552 el número de muertos por el brote de ébola que asola África Occidental, concretamente Guinea, Liberia, Nigeria y Sierra Leona. Una cifra a la que hay que sumar los 3.069 casos de infecciones que hay confirmados hasta la fecha. Además, la organización ha asegurado también que “más del 40 por ciento del total de nuevos casos se han producido en los últimos 21 días”, por lo que el brote de ébola todavía no está controlado y continúa avanzando por el continente.

Un problema que la OMS ya ha calificado de “emergencia de salud pública” y cuyo principal hándicap reside, además de en la falta de personal sanitario y de medios para atender a los pacientes en las zonas afectadas, en que “no hay investigación clínica”, enfatiza Jose Antonio Pérez Molina, de la Unidad de Enfermedades Tropicales del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y vocal de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc). Así, al margen del fallecido Miguel Pajares y de los dos estadounidenses tratados con el suero experimental compuesto por una combinación de tres anticuerpos de Mapp Pharmaceuticals, no ha habido ninguna otra prueba en humanos. Y, como destaca Pérez Molina, “con tan pocos pacientes no se pueden sacar conclusiones sobre la eficacia o no de este medicamento”.

Pero éste no es el único fármaco potencial del que se está hablando estos días. El Gobierno japonés, por ejemplo, informaba el pasado lunes 25 de agosto a la OMS de que dispone de un tratamiento experimental indicado para la gripe, favipiravir (T-705), que podría ser eficaz también en el tratamiento del virus del ébola. Y a esto hay que añadir el desarrollo, en fases muy iniciales, de vacunas como TKM-Ebola, de Tekmira Pharmaceuticals, a la que la FDA “confirmó verbalmente”, según fuentes de la compañía, su posible administración en pacientes infectados. También otra compañía canadiense, ImmunoVaccine, ha presentado resultados satisfactorios en cuatro monos, al tiempo que la farmacéutica GSK, también con una vacuna en investigación, ha anunciado que acelerará el proceso de desarrollo de su tratamiento, asegurando incluso que, en caso de que los resultados sean positivos, prevé poder producir hasta 10.000 dosis.

El problema con las vacunas es, subraya Pérez Molina, que su interés es “relativo”, ya que el ébola es “una enfermedad que no afecta masivamente, sino que aparece de forma esporádica, en forma de brotes”, por lo que es complicado decidir a qué población vacunar, un problema al que este infectólogo añade la falta de recursos de estos países y la letalidad del virus, que hace más complicado su manejo a la hora de desarrollar una vacuna. De hecho, un estudio publicado en Science y realizado por investigadores del Instituto Broad y la Universidad de Harvard, en colaboración con el Ministerio de Salud y Saneamiento de Sierra Leona, ha detectado más de 300 mutaciones en el virus protagonista de este brote del ébola, con respecto al genoma del virus causante de brotes anteriores de esta enfermedad.

Para la obtención de estos resultados, los investigadores secuenciaron un total de 99 genomas del virus del ébola procedentes de muestras de 78 pacientes recogidas durante los primeros 24 días del brote —algunos de los pacientes proporcionaron más de una muestra para poder comprobar la evolución del virus en un mismo individuo—.Además, cada genoma del ébola fue secuenciado una media de 2.000 veces con el objetivo de obtener una mayor resolución que permitiera detectar exactamente qué mutaciones afectaban a cada secuencia de proteínas. Ahora, a pesar de que los científicos desconocen “si estas diferencias se relacionan con la severidad del brote actual”, los datos serán puestos a disposición de la comunidad internacional para intentar “acelerar la comprensión de esta epidemia”, han señalado.

Anterior a esta investigación, un estudio de la Universidad de Washington publicado en Cell Host & Microbe mostraba cómo el virus del ébola es capaz de bloquear el sistema inmunológico de la persona infectada. Según los investigadores, la proteína VP24 del virus se une al factor de transcripción STAT1 impidiendo la activación del interferón y su entrada en el núcleo y, por tanto, bloqueando la activación de la respuesta del sistema inmunitario.

Toda una serie de estudios que buscan intentar “contener” una epidemia que podría terminar afectando a más de 20.000 personas antes de remitir, según “la hoja de ruta” que la OMS ha preparado para los próximos meses.

Diciembre de 2013

Se produce el primer caso de infección por el virus del ébola en Guinea.

8 de agosto de 2014

Ya con presencia del virus en Liberia, Sierra Leona y Nigeria, la OMS califica la situación de “emergencia de salud pública”. La cifra de muertos supera las 900 personas y el número de casos está ya por encima de los 1.700.

11 de agosto de 2014

Un Comité de Expertos en Ética de la OMS autoriza el uso de fármacos todavía en fase preclínica dadas las condiciones de la epidemia.

12 de agosto de 2014

Muere el religioso de la Orden San Juan de Dios Miguel Pajares en el hospital Carlos III de Madrid, a pesar de habérsele administrado el suero experimental. Se convierte así en el primer español fallecido a causa del ébola.

21 de agosto de 2014

Los dos estadounidenses a los que también se les administró el suero experimental al mismo tiempo que a Pajares son dados de alta.

22 de agosto de 2014

La OMS diseña una “hoja de ruta” para combatir el ébola en el África occidental. La estrategia contempla un periodo de actuación de entre seis y nueve meses aproximadamente.

28 de agosto de 2014

La OMScifra el número de muertos en 1.552 y confirma que “el brote se sigue acelerando”. La Organización ha recalcado también que el brote de la República Democrática del Congo no está relacionado con el de África Occidental.