Gastroenterología/ Es necesaria la unificación de criterios en atención primaria

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BÁRBARA URÍAS Bilbao | viernes, 17 de mayo de 2013 h |

La creencia tradicional de que la hepatitis crónica C es una patología irreversible ha cambiado, ya que con el tratamiento adecuado ya es posible revertir sus síntomas y cambiar la historia natural de la enfermedad, tal y como explicaba María José Devesa, profesora asociada del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos, en la VI Jornada Aquarius de Formación en Gastroenterología, que reunió a más de un centenar de residentes de España y Portugal en su primera edición ibérica. “La triple terapia de la que disponemos consigue porcentajes de respuesta variable. Los pacientes con menores posibilidades de respuesta son los cirróticos con respuesta nula a la biterapia previa con interferón pegilado y ribavirina”, comentó.

Respecto a los cambios en el tratamiento de las úlceras gastroduodenales, el profesor Manuel Díaz-Rubio, catedrático de Medicina de la UCM, señaló que los fármacos habitualmente empleados son los antiácidos y protectores gástricos, los antagonistas de los receptores H2 o los inhibidores de la bomba de protones. Mientras, en úlcera péptica el futuro no está tanto en la creación de nuevos fármacos, como en la correcta combinación de los existentes.

La visión de las infecciones oportunistas la dio José Berkeley, vicepresidente de la Sociedad Portuguesa de Gastroenterología, que subrayó que el diagnóstico precoz, el tratamiento con inmunosupresores y la formación de los especialistas es esencial en su tratamiento.