Eficiencia

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T.R., RSC Bajo el lema “Creando valor sostenible”, el Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria celebró su 18ª edición en fechas recientes, en la ciudad vasca de Bilbao. Organizado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), el conjunto de temas abordados fue muy intenso y la responsabilidad social tuvo también un espacio. En la mesa titulada “La gestión socialmente responsable, indicadores y resultados”, un grupo de cuatro ponentes expuso sus experiencias y dio a conocer algunas estrategias para conseguir una eficiencia mayor en las instalaciones de un hospital desde distintas alternativas responsables. Entre los intervinientes destacó Justo García, ingeniero, profesor en la Universidad de Extremadura y subdirector general de instalaciones sanitarias, el cual sostuvo que “ahora más que nunca, en la coyuntura actual de la sanidad en España, es necesaria una gestión responsable de las infraestructuras sanitarias, gestionándolas con técnicas basadas en la ecoeficiencia e invirtiendo en tecnología sostenibles, que evalúen su responsabilidad a lo largo de su vida útil y considerando su impacto medioambiental”. En este sentido, José Antonio Moreno Ruiz, presidente de Ghisa y asesor en formación de Sedisa, y moderador de la mesa, coincidiendo con lo argumentado por el ingeniero y en declaraciones a este suplemento, aseveró que la gestión responsable no sólo es una cuestión vinculada a los costes, si no que trasciende más allá de lo meramente económico, por eso engloba aspectos relacionados, por ejemplo, con métodos de mayor eficiencia energética. Además, apuntó que la responsabilidad social no constituye una novedad en los hospitales españoles y aunque aún hay una minoría que “no la ven como algo necesario todavía, la mayoría la tienen asumida”. Modelo EFQM Un caso concreto es el del Hospital Galdakao-Usansolo (Vizcaya), que desde hace tiempo ha tenido claro que los principios de RSC deben estar presentes en una organización. Por ello, en 1996 adoptó como modelo de gestión el Modelo EFQM, “un sistema de RSC porque contempla sus principios en todos su criterios”, matizó Elisa Gómez Inhiesto, directora económico-financiera y de servicios generales de dicho hospital en el momento del encuentro, aunque actualmente ostenta este mismo cargo en el Hospital Universitario Cruces (Vizcaya). “La responsabilidad social es un proceso transversal
—prosiguió la directora— que sistematiza su avance a través de todos los procesos del hospital. Debe gestionarse con objetivos e indicadores que midan el avance en los ámbitos social, medioambiental y económico, y en los principios de buen gobierno”. Gómez insistió en que los resultados deben ser transparentes y comparables entre las organizaciones. Además, añadió que la sostenibilidad del sistema sanitario público pasa por el compromiso ético con una gestión eficiente de los recursos, dar al paciente lo que necesita y no más. Por eso, reclamó dotarse “de los sistemas de información económica necesarios para gestionar de acuerdo a la evidencia y con criterios profesionales”. Por su parte, Juli Fuster, médico de atención primaria en las Islas Baleares, consideró que en la situación actual “hay que tomar medidas en todos los niveles, desde la llamada macro-gestión sanitaria hasta el último eslabón de la cadena, siempre con el objetivo de mantener o mejorar los resultados”. El papel que juega la RSC en todo ello fue objeto de análisis en este apartado dentro del congreso de hospitales y en opinión de José Antonio Moreno, la idea de que la responsabilidad social trasciende lo estrictamente sanitario es lo que al final prevalece. En un ámbito como el hospitalario “se es responsable de la salud de la población y eso ya implica una responsabilidad social, algo que además ya se viene afrontando desde hace tiempo”.
| viernes, 08 de marzo de 2013 h |

En la gestión sanitaria la utilización de nuevas tecnologías constituye la mayoría de las veces una mejora en los servicios y por ende una mayor eficacia en el tratamiento de los pacientes y en su bienestar. La experiencia positiva en este sentido fue presentada por Mª Angels Costa Ferrer, access project manager de Novartis Farmacéutica, quien habló de los beneficios del programa Ithaca. Este método está basado en una plataforma de telemedicina que tiene por objeto mejorar el control de los pacientes crónicos y la eficiencia del sistema, empleando nuevas tecnologías de la información y de la comunicación.

Los primeros resultados de este programa han demostrado mejorar el control y reducir el volumen de visitas al centro de salud, lo que alienta a replantear algunos procesos actuales, donde la telemedicina aporte, para determinados pacientes o situaciones, una alternativa coste-efectiva que mejore el control y la calidad de vida, de los pacientes crónicos.