Carmen M. lópez Madrid | viernes, 18 de julio de 2014 h |

El impulso de un nuevo modelo integral de gestión es lo que ha llevado al Hospital Clínico San Carlos de Madrid a inaugurar el Instituto del Niño y del Adolescente (INA). Una fórmula de gestión clínica que no es nueva en este centro y que desde hace más de 15 años los profesionales están desarrollando con la creación de distintas áreas e institutos similares. “Un compromiso con un cambio organizativo con el fin de garantizar la calidad en la práctica clínica”, precisó el gerente del centro, José Soto. Con el objetivo es aumentar la salud y la calidad de vida del paciente con la mayor satisfacción posible de los profesionales, alineados con la administración. En este sentido, el subdirector gerente del hospital, Javier Guerra, comenta que se ha hecho una apuesta por “un procedimiento que consiste en que aquellos servicios de médicos y de equipos multidisciplinares que quieran, voluntariamente, participen en UGC o se agrupen en institutos”.

Una vez más, la voluntad de los profesionales de romper con el modelo asistencial clásico ha hecho posible desarrolar este instituto de gestión clínica, que la semana pasada se inauguró.

El proyecto

A pesar de su puesta de largo, el INA lleva gestándose desde mayo de 2011. Para Esther Aleo, su interlocutora, la situación sociosanitaria de aquel momento implicaba un cambio en la organización. De esta manera y con intención de buscar nuevas formas de atender al paciente se desarrolla esta fórmula. Un modelo que tiene como base la integración de cuidados, el instituto cuenta con tres servicios: Neonatología, Pediatría y Cirugía Pediátrica, cuyos profesionales están en plena colaboración con otras áreas. Lo que permitirá dar “atención médica, quirúrgica, psicológica y social desde los límites de la viabilidad de la vida hasta los 18 años”, precisó Aleo.

Como señaló el jefe del servicio de Pediatría, José Tomás Ramos, el instituto está enmarcado dentro del Plan Estratégico del HCSC. En este nueva fórmula, con el paciente como eje del sistema, el enfoque integral y la labor de todos los profesionales, desde especialistas hasta enfermería se hace imprescindible. “Algo que ha sido posible gracias al apoyo de la gerencia”, indicó Manuel Moro, jefe del servicio de Neonatología.

La gestión por procesos

En total, más de 100 profesionales forman parte del instituto. Así, neonatólogos, cirujanos infantiles, personal de enfermería con formación específica, asistentes sociales, profesores de educación, de gestión y administración, componen el equipo multidisciplinar que abandera el INA. María Jesús Simón, supervisora de Enfermería del Área Maternoinfantil, hizo hincapié en el papel de los enfermeros dentro de la institución, donde las especialidades pediátricas ocuparán un lugar clave dentro de esta organización. Precisamente, fruto de esa apuesta por la continuidad asistencial se ha puesto en marcha la creación de la figura del “pediatra consultor”, que acerca el hospital a los 14 centros de salud que tienen este hospital como referencia y con los que comparte los cuidados infantiles mediante protocolos clínicos consensuados.

Para llevar a cabo toda la actividad multidisciplinar del INA es necesario establecer alianzas tanto internas como externas, de tal forma que se garantice una verdadera gestión por procesos, con la ayuda de otros servicios, centros sanitarios y sobre todo, con atención primaria. Según Ramos, gracias a esta integración será posible establecer una asistencia de primer nivel.

De este modo, para Javier Maldonado, viceconsejero de Asistencia Sanitaria, fruto de los acuerdos y del consenso de los profesionales, así como de las alianzas y las nuevas sinergias, es posible afrontar el futuro con éxito, calidad y eficiencia.

“La alineación de los profesionales sanitarios con la gerencia es lo que garantizará el éxito del trabajo de la gestión clínica”, finalizó Maldonado. A su juicio, una apuesta por la calidad “con nuevos modelos organizativos basados en la evidencia”, que con la implicación de los profesionales en la gestión permitirá orientar la actividad a mejorar el proceso asistencial, la satisfacción y consolidar la atención a los pacientes.