Rocío chiva Madrid | viernes, 11 de septiembre de 2015 h |

Determinar la sobreexpresión de EGFR mediante hibridación fluorescente in situ (FISH) podría servir como un potencial biomarcador capaz de seleccionar qué pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC) podrían beneficiarse de la adición de un anti-EGFR como cetuximab al tratamiento estándar con quimioterapia. Estos resultados, presentados durante la 17º Conferencia Mundial sobre Cáncer de Pulmón (WCLC), celebrada en Denver, sugieren que aquellos pacientes con cáncer de pulmón escamoso y FISH positivo para EGFR que reciben cetuximab añadido a quimioterapia obtienen un beneficio en la tasa de supervivencia, mientras que aquellos pacientes de subtipo no escamoso y/o FISH negativo para EGFR no obtienen ningún beneficio.

De hecho, más que la histología, los datos del estudio fase III S0819 muestran que un FISH positivo es más determinante a la hora de predecir una mayor supervivencia, si bien los datos no son estadísticamente significativos. Pero, señala el estudio, donde sí se aprecia un incremento significativo de la supervivencia es en el grupo FISH positivo que no había recibido tratamiento previo con bevacizumab y especialmente en pacientes del subtipo escamoso. Estos resultados son muy similares a los del ensayo Squire, presentados también en el WCLC.

Otra combinación que ha demostrado beneficios es bevacizumab y quimioterapia en mesotelioma pleural maligno. Según los datos presentados, procedentes de una muestra de 448 pacientes de Francia, la adición de bevacizumab incrementó la mediana de supervivencia global (SG) en 2,8 meses (18,8 meses frente a los 16 meses solo con quimioterapia). Sin embargo, añadir bevacizumab a quimioterapia adyuvante tras cirugía en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas no ha demostrado mejorar la tasa de SG.

También durante el Congreso, se han presentado nuevos datos de AZD9291 en primera línea de tratamiento en cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) avanzado y mutaciones en EGFR. Aunque todavía preliminares, los datos señalan que el 72 por ciento de la muestra de 60 pacientes que recibieron este tratamiento se mantenía libre de progresión a los 12 meses, con una tasa total de respuestas del 75 por ciento.

Dentro del mismo programa Aura, se presentaron también dos estudios con pacientes con CPNM y mutación de T790M en EGFR previamente tratados. En el primero de ellos, la tasa de respuestas fue del 61 por ciento, mientras que en el segundo este porcentaje aumentó hasta el 71 por ciento, con una mediana de duración de la respuesta de 7,8 meses y una mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) de 8,6 meses.

Además, los resultados de seguimiento de dos estudios pivotales de nivolumab en pacientes con CPNM de histología escamosa previamente tratados han demostrado que los resultados de SLP y SG se mantienen en el tiempo, al menos durante los primeros 18 meses que se han evaluado en los estudios Check Mate -017 y Check Mate -063. En el primer estudio, el 28 por ciento de los pacientes alcanzó una SG de 18 meses; en el segundo, fue un 27 por ciento. El beneficio en supervivencia fue independiente de la expresión de PD-L1.