Premios BiC
gaceta médica Madrid | viernes, 09 de mayo de 2014 h |

La ausencia de la proteína WIP favorece la formación de contactos neuronales más grandes pero menos plásticos en respuesta a estímulos. Así lo revela un estudio realizado por investigadores de Ciberned del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) y del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” (CBMSO), cuyos resultados se han publicado en la revista Human Molecular Genetics.

Un trabajo que no sólo ofrece nuevas vías de modulación de la plasticidad sináptica, base celular del aprendizaje y la memoria, si no que también describe un mecanismo molecular que podría explicar algunas alteraciones cognitivas humanas, o disfunciones neurológicas como el autismo, la esquizofrenia, la enfermedad de Alzheimer, el Síndrome de Down, la depresión o el trastorno bipolar.

En concreto, el estudio aporta nuevos datos sobre el mecanismo que regula la morfología y la actividad de las espinas dendríticas —aquellas que posibilitan la conexión entre neuronas emisoras y receptoras—, al haber identificado la proteína WIP como el punto de conexión entre la composición lipídica de la membrana y el citoesqueleto en estas estructuras.

Así, se ha llegado a la conclusión de que la ausencia de WIP reduce los niveles del lípido esfingomielina en la membrana plasmática, activando un conjunto de proteínas que aumentan la cantidad de filamentos de actina del esqueleto celular y favoreciendo la formación de espinas dendríticas más grandes y estables.

El hallazgo ha sido posible gracias a la colaboración entre los laboratorios dirigidos por Inés Antón (CNB-CSIC; Ciberned) y Lola Ledesma (CBMSO), ambos situados en el Campus de Excelencia UAM-CSIC.

Al relacionar este descubrimiento con los datos de otros estudios que sugieren que la estabilidad de las espinas dendríticas se relaciona con un incremento en la memoria frente a estímulos concretos y con una disminución en la capacidad de aprendizaje, los investigadores han conseguido identificar en un modelo de ratón la contribución de la proteína WIP al correcto funcionamiento sináptico.

Traducido a su aplicación en humanos, estos datos podrían explicar el origen de las alteraciones neurológicas descritas en pacientes con modificaciones en la región génica que codifica esta proteína.

Según explica Ana Franco-Villanueva, coautora del estudio, “con la simple adición del lípido esfingomielina hemos corregido el defecto sináptico en un modelo de cultivo neuronal de ratón deficiente en WIP, proporcionando la primera estrategia para el futuro tratamiento de los pacientes”.