C. S. Madrid | miércoles, 02 de septiembre de 2015 h |

Otro de los asuntos que ocupó parte dedebate fue la dificultad a la que tienen que hacer frente algunos profesionales a la hora de prescribir los mejores tratamientos en función de las características y necesidades de los pacientes. Lo cierto es que todos reconocieron que con la llegada inminente de los nuevos fármacos se va a completar el arsenal terapéutico, pero que falta libertad a la hora de decantarse por un determinado medicamento u otro.

Desde Acción Psoriasis, piden que los especialistas tengan “máxima libertad”. “Pedimos que no se les pongan pegas a los médicos cuando consideren que deben plantear un determinado fármaco, sino todo lo contrario; que se les anime y que no tengan tantas restricciones de carácter económico”, explicó Manfredi, quien puntualizó que “no es mejor gerente el que más ahorra, sino el que mejor gestiona”.

A su vez Herranz habló de la necesidad de contar con todas las alternativas terapéuticas en primera línea y pidió que nadie les recorte sus posibilidades de prescripción. “A partir de ahí, haremos y decidiremos junto con el paciente. Hay que ir a por todas y tenemos que velar por esa libertad”, aseveró.

Para De la Cueva, este también es un tema que no se debe obviar, por lo que habló de la heterogeneidad de la información que reciben los facultativos sobre medidas de ahorro. “Somos microgestores, es decir; intentamos ser eficientes, tratando de hacer lo mejor para el paciente y al mismo tiempo para contribuir a la sociedad”.

“Se debe huir de la visión cortoplacista y conyuntural que hay ahora respecto a la enfermedad y orientar el proceso hacia algo más estructural”, destacó Martí, para a continuación recalcar que cuanto más se tarda en diagnosticar y tratar a un paciente, el gasto será mayor.

Falta de coordinación

De entre las diferentes opciones que hay para agilizar ese cambio de paradigma, el director general de Celgene hizo hincapié en mejorar la interacción que existe entre Atención Primaria (AP) y especializada. Una idea suscrita por Soto, que planteó algunas de las estrategias de gestión clínica que deberían ponerse en marcha.Entre ellas, destacan la integración de los pacientes en la toma de decisiones, lograr que ambos niveles asistenciales caminen en la misma dirección y la apuesta por unidades fast-track —de acceso rápido—.

En este punto, los expertos manifestaron su desacuerdo con el tiempo que transcurre desde que un paciente es diagnosticado hasta que empieza con el tratamiento.

“Hay que facilitar tanto el circuito como los procesos y la formación de AP; no para que asuman un papel que no les corresponde, sino para que haya más coordinación y para poder guiar mejor al paciente”, afirmó De la Cueva.

En palabras de Abad, el paciente debe de hacer la transición entre AP y especializada de una manera fluida y sin encontrarse con trabas constantemente.

“AP es el primer y el último eslabón, los médicos de familia son los que realmente conocen al paciente y quienes saben verdaderamente lo que está sufriendo”, comentó Herranz.

En palabras de Manfredi, otro asunto a tener presente es la baja adherencia terapéutica de estos pacientes. Para mejorarla, la clave, según él, está en contar con pacientes formados e informados.

Algo que suscribió De la Cueva, al hacer referencia a que es imprescindible que el medicamento tenga “un buen perfil, hacer un buen manejo del paciente y también proporcionar a la personas una buena información”, ya que sin ella, se generan dudas. “Explicando bien, aumenta la eficacia, mejora su calidad de vida y disminuye el gasto”, concluyó.

Finalmente, desde la gerencia del Hospital Clínico, Soto incidió en que debe existir una clara relación de confianza entre todos los agentes para seguir avanzando y zanjó el encuentro resaltando que se debe crear un foro específico de gestión clínica en el que continuar con este y otros debates.

Las restricciones económicas son una de las razones por las que se coarta la libertad de preinscripción de los médicos

El bajo cumplimiento terapéutico se puede contrarrestar en gran medida con buena información