gm Madrid | viernes, 19 de septiembre de 2014 h |

La esquizofrenia no es un único tipo de patología, sino que se trata de ocho trastornos genéticamente distintos, cada uno de los cuales presenta su propio conjunto de síntomas. Así concluye un estudio realizado de manera conjunta entre la Universidad de Granada y la Universidad de Washington en St. Louis, en el que se ha comparado a un total de 4.196 pacientes diagnosticados con esquizofrenia con 3.200 sujetos control.

Un resultado sorprendente al que estos científicos han llegado cambiando la forma de investigar en esta patología. “En el pasado, los científicos habían estado buscando asociaciones entre genes individuales y la esquizofrenia y lo que faltaba era laidea de que estos genes no actúan de forma independiente, sino que trabajan en conjunto para perturbar la estructura y la función del cerebro”, han destacado. Así, aunque los genes individuales solo presentan asociaciones débiles e inconsistentes con la esquizofrenia, las redes de interacción de grupos de genes suponen un riesgo extremadamente elevado de padecer la enfermedad, “lo que hace casi imposible que las personas con esas redes de variaciones genéticas eviten la esquizofrenia”, han enfatizado los autores del estudio.

Así, por ejemplo, en un grupo de pacientes con alucinaciones o delirios encontraron distintas redes genéticas relacionadas con estos síntomas que interactuaban entre sí para provocar esquizofrenia en el 95 por ciento de los casos. Un porcentaje que se elevaba al cien por cien en otro grupo de pacientes con discurso incongrente y comportamiento desorganizado que activaban otra red de variaciones genéticas.

En total, los investigadores identificaron 42 grupos de genes que influyen de manera diferente en la esquizofrenia y han logrado dividir a los pacientes en ocho grupos con características distintas. Posteriormente, los resultados han sido replicados en dos muestras independientes de pacientes. La invetsigación se dirige ahora a la búsqueda de “un tratamiento localizado para las vías que causan la esquizofrenia”, ha destacado Igor Zwir, uno de los autores.