C.M.L. / A.F. / J.P.R. Madrid | viernes, 19 de septiembre de 2014 h |

El ministerio de Sanidad convocará en los próximos días la comisión de seguimiento del Fondo de Garantía Asistencial (FOGA) con el objetivo de poner fin a las discrepancias que han surgido entre las comunidades autónomas por el pago de la deuda de pacientes desplazados o derivados a centros de referencia. Fuentes ministeriales no han especificado la fecha del encuentro, pero insisten en que se producirá “en pocos días”. Las consejerías están obligadas a remitir las cantidades pendientes de cobro al departamento que dirige Ana Mato antes del próximo 30 de septiembre, con lo que la reunión podría producirse a principios del próximo mes.

Los consejeros se verán las caras antes. La ministra Ana Mato ha convocado un Consejo Interterritorial informal en Santiago de Compostela el próximo día 24. La reunión carece de un orden del día, pero según las mismas fuentes, no parece que vaya a tratarse este asunto en la capita gallega pese a la polémica. Hace dos semanas, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, hacía saltar las alarmas al hacer pública su negativa de renovar el convenio de asistencia con Castilla-La Mancha.

La región madrileña ha levantado la voz, pero no es el único conflicto entre autonomías. Algunas comunidades ya han informado al ministerio de que cuentan con facturas pendientes de cobro desde hace dos años. Ante estos retrasos, Sanidad planea poner en marcha la primera fase del Foga con el fin de liquidar los gastos de farmacia de los años 2012 y 2013, mientras que el coste de la atención en primaria o de las recetas previas a este periodo se resolverán antes de que finalice el próximo ejercicio.

El conflicto se ha trasladado a los hospitales del Sistema Nacional de Salud. La Federación Española de Enfermedades Raras (Feder) ha denunciado que una serie de centros de referencia ha dejado de atender a pacientes de otras comunidades. El presidente de esta institución, Juan Carrión, apuntaba la pasada semana el motivo de la discordia: “El Fondo de Cohesión Sanitaria, creado para garantizar la igualdad de acceso a los servicios de asistencia sanitaria públicos en todo el territorio español, ha pasado a tener una naturaleza extrapresupuestaria”.

Menos derivaciones

La negativa de algunas comunidades de atender a pacientes de otras regiones se suma otra realidad. Feder señala que la necesidad de ahorro ha obligado a los servicios de salud a reducir el número de derivaciones a otros territorios. La advertencia de Feder contrasta con el discurso del ministerio que desde el principio de la legislatura ha insistido en sus discursos en la cohesión.

La Comunidad de Madrid asegura que, pese a la deuda, no se cerrarán las puertas de sus centros de referencia. “Seguiremos atendiendo a pacientes de otras comunidades a través del Sistema de Información del Fondo de Cohesión (Sifco)”, han apuntado fuentes de la consejería madrileña. El pasado año, esta región atendió a 254.000 personas de otras autonomías. Esta actividad ha generado un desembolso de 164 millones de euros y una deuda de 58 millones, procedentes del convenio con Castilla-La Mancha y de los pacientes desplazados.

Las cifras de la Comunidad Valencina resultan muy similares. Durante 2013, la sanidad valenciana atendió a 257.000 pacientes de otras regiones, lo que supuso un coste de 164 millones. Fuentes de la consejería valenciana lamentan que la atención a ciudadanos desplazados temporalmente y que requirieran asistencia “no ha sido objeto de compensación económica, salvo que se tratara de determinados tipos de asistencias a pacientes que hubieran sido derivados previamente desde la comunidad de origen con carácter programado”. No obstante, desde el departamento de Manuel Llombart confían en que “con el RDL 16/2012 de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del SNS y la creación del FOGA este escenario vaya modificándose poco a poco”. Baleares también ha mostrado su confianza en el funcionamiento del Sifco, pero la deuda de 2013 es muy inferior al de otras regiones y se sitúa en torno a 80.000 euros.

Otras comunidades como Cataluña ya han reclamado la puesta en marcha del FOGA para este mismo año. En concreto, la Generalitat destinó el año pasado 70 millones de euros a tender a pacientes de otras regiones, lo que podría haber dejado un desequilibrio de en torno a 50 millones de euros.

Regiones como Murcia admiten que se ha producido una reducción de las consultas a ciudadanos de otras autonomías en el último año, especialmente por el descenso del turismo a causa de la crisis. Las asistencias médicas llevadas a cabo durante los meses de julio y agosto en las consultas de atención a desplazados han experimentado un descenso progresivo desde 2010, año en el que se registraron 93.625 consultas médicas frente a las 68.444 de 2013. A pesar de este descenso de casi el 27 por ciento, el Servicio Murciano de Salud asegura que ha mantenido el dispositivo para los meses de verano.

Otras autonomías que podrían verse afectadas por la deuda, bien por el volumen de centros de referencia, bien por el turismo vacacional, como Andalucía o Canarias, no han querido responder a las preguntas de este periódico.

164

Millones de euros

ha gastado la Comunidad de Madrid en la atención de 254.000 pacientes de otras autonomías. La Comunidad Valencia ha destinado la misma cantidad en 257.000 desplazados.

50

Millones de euros

aproximadamente es el desequilibrio que ha generado en las arcas públicas de Cataluña la asistencia a pacientes de otras comunidades autónomas durante 2013.

27%

de pacientes

Es la reducción que ha registrado Murcia durante los meses de julio y agosto en atención a ciudadanos de otras autonomías en comparación con los mismos meses de 2010.