ENTREVISTA/ La dermatitis atópica a veces se confunde con hongos en el pie del niño

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c. o. Barcelona | miércoles, 27 de marzo de 2013 h |

El profesor de la Universidad de Barcelona (UB), y co-director de la 10ª Edición del Curso Dermopediatrics, organizado por el Hospital Clínic y el apoyo de la Academia Española de Dermatología y Venereología y Ferrer, habló con GACETA MÉDICA sobre cuestiones que marcan el manejo de la enfermedad dermatológica más prevalente en población infantil, la dermatitis atópica.

Pregunta. ¿Qué supone la dermatitis atópica en la consulta? ¿Se diagnostica correctamente?

Respuesta. La dermatitis atópica nos ocupa casi un 25 por ciento de las consultas en dermatología pediátrica, y cada vez está aumentando más por factores ambientales. Se ve muy poco en las zonas rurales y mucho en las zonas urbanas, y los inmigrantes se ven afectados en este sentido. La dermatitis atópica se confunde muchas veces con hongos en el pie del niño. Pero más que el diagnóstico, lo difícil es el tratamiento, porque cuando se suspende, la enfermedad recidiva. Las normas de prevención y los hábitos higiénicos es lo que nos permite tener atópicos libres de enfermedad durante más tiempo.

P. ¿Hay una terapia clara?

R. No hay tratamiento estándar, porque la dermatología basada en la evidencia en la atopia es muy difícil. En 2012 se publicaron guías europeas sobre las opciones que han demostrado eficacia científica. Pero, curiosamente, en medicina hay aspectos que no se pueden demostrar y, sin embargo, sirven. Por ejemplo, no hay ningún trabajo que demuestre que los antihistamínicos tienen utilidad, pero la experiencia de la mayoría de los dermatólogos indica que sin antihistamínicos somos incapaces de controlar la atopia. Probablemente, no se ha realizado un trabajo bien diseñado para poder demostrarlo. Yo publiqué hace seis años un estudio que por primera vez avalaba algo que todos los dermatólogos estábamos convencidos de que funcionaba, que era la eficacia de la crema hidratante. Si se usa en abundancia, se pueden evitar los corticoides a final del año. Pero fue muy difícil desarrollar un estudio bien diseñado.

P. ¿Pesan más que los factores ambientales que los genéticos?

R. No tenemos esa respuesta, pero seguro que atópicos con una genética muy fuerte, muy bien cuidados y viviendo en zonas más benignas, cerca del mar, evolucionan mejor que aquellos con herencia genética menor que habitan en climas más desfavorables y con mayor estrés.

P. ¿Se conocen los genes de la atopia?

R. Los genes específicos que determinen la constitución atópica no están claros. Pero hay alteraciones descritas, en la filagrina, que fabrican las capas de protección natural de la piel.

P. ¿Por qué no se ha oficializado la subespecialización de dermatología pediátrica?

R. Somos muy pocos especialistas en dermatología pediátrica. En algunos países existe la doble especialización, o unos cursos tipo Máster para llegar a este tipo de titulación. En España no hay una titulación homologada en este sentido. Yo estoy en la Junta de la Sociedad Europea de Dermatología Pediátrica, allí llevamos años intentando definir un programa coherente y simétrico. Han intentado establecer unos hospitales de referencia donde tanto pediatras como dermatólogos pudieran hacer rotaciones. A a un dermatólogo, con un año de pediatría general y otro año en un centro específico de dermatología pediátrica, se le podría acreditar. Pero no existe consenso, y no podemos imponer unas normas europeas, cuando además la legislación en cada país es distinta.