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| viernes, 29 de junio de 2012 h |

Un equipo de investigadores de la Clínica Universidad de Navarra ha iniciado un ensayo clínico fase I-II con células madre adultas, obtenidas de la médula ósea del propio paciente, para tratar la diabetes mellitus tipo 1 autoinmune (DM1A) en sus fases más incipientes. El tratamiento se basa en la administración de células mesenquimales, caracterizadas por su posibilidad de diferenciarse en distintos tipos celulares y por su acción reguladora del sistema inmune. El objetivo general del ensayo radica en intentar “detener la agresión autoinmune de la enfermedad, mediante el tratamiento con este tipo de células madre”, según describe Javier Escalada, investigador principal y responsable de la Unidad de Diabetes del Departamento de Endocrinología de la Clínica Universidad de Navarra.

El ensayo se prolongará por espacio de un año en su fase inicial y se calcula que transcurrirán hasta tres años para obtener resultados definitivos. La investigación ha sido impulsada por el Caiber (Plataforma Española de Ensayos Clínicos), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III. El trabajo ha sido financiado mediante un fondo de Investigación Clínica Independiente (ICI) del Ministerio de Sanidad. Se trata de un ensayo clínico de carácter multicéntrico, si bien es la Clínica el primer hospital en ponerlo en marcha además de liderar la investigación. “Este proyecto pretende llevar a cabo la primera experiencia de investigación clínica traslacional a partir de los resultados obtenidos con tratamientos celulares inmunomoduladores en modelos animales de diabetes. Por ello, en un mismo proyecto, se integra un grupo de especialistas clínicos con otro de investigadores del Área de Terapia Celular, dedicados a estudiar modelos preclínicos de esta enfermedad, y otro del Servicio de Bioquímica Clínica con dedicación a la biología de las células madre mesenquimales”, subraya el endocrinólogo.

“Lo novedoso de nuestro ensayo es el tratamiento de este tipo de diabetes con células madre adultas del propio paciente”, advierte el especialista. Los tratamientos convencionales de la enfermedad basados en el aporte de insulina, “si bien han experimentado interesantes novedades con productos análogos a la insulina, siguen suponiendo la dependencia diaria de numerosas inyecciones que precisan la intervención constante del paciente, para lo que es necesaria una avanzada educación diabetológica”.

Sin inmunosupresión

El protocolo que plantea el equipo de la Clínica para el tratamiento de la DM1A con células madre adultas mesenquimales, obtenidas de la médula ósea, puede constituir un nuevo procedimiento terapéutico para los pacientes diabéticos. “Además, —añade— esta estrategia presenta una ventaja adicional puesto que es posible extraer las células mesenquimales de la propia médula del paciente, expandirlas in vitro, para conseguir un número suficiente de células que nos permitan realizar el trasplante e implantarlas en el propio paciente, sin necesidad de tratamientos inmunosupresores”. Según subraya Escalada, “la posibilidad de modificar el ataque autoinmune con un producto celular procedente del propio paciente supondría un enorme avance”. Para el especialista significaría “un importante paso en la búsqueda de tratamientos curativos para la enfermedad”.