Traumatología/ 31º Congreso de la AEA y 32º Congreso de la Serod

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R.C. Madrid | viernes, 26 de abril de 2013 h |

La caracterización de condrocitos, a partir de una batería de análisis que logra seleccionar a “los mejores”, ha permitido que los beneficios en las intervenciones de reparación del cartílago presenten una mejoría incluso en resultados medidos a largo plazo.

Este avance, que no se refiere tanto a la técnica de artroscopia en sí misma, que ya lleva unos veinte años practicándose, sino al producto que se implanta, ha sido presentado en el 31º Congreso de la Asociación Española de Artroscopia (AEA), celebrado este año en San Sebastián por primera vez de manera conjunta con el 32º Congreso de la Sociedad Española de Rodilla (Serod), entre el 24 y el 26 de abril.

Fue precisamente la constatación de que los resultados de esta técnica, considerados globalmente, no ofrecían mejores resultados que otras técnicas convencionales como la cirugía por microfractura de rodilla o la mosaicoplastia, lo que llevó a una empresa española, Tigenix, a investigar en la mejora de las células a implantar.

Y así, a partir de la creación de un “sofisticado procedimiento de caracterización de las células”, explica Joan Carles Monllau, presidente de la AEA, esta empresa ha conseguido seleccionar aquellos condrocitos que expresan las proteínas correctas y sintetizan la matriz adecuada, descartando aquellos que “no son lo suficientemente viables”.

Una nueva terapia celular que ya ha demostrado en dos estudios mejores resultados a los dos años de la intervención, frente a técnicas convencionales en las que “se deteriora lo que en principio se había logrado generar”, destaca Monllau. Y no solo eso, sino que, tal y como continúa explicando el presidente de la AEA, parece que “hay una tendencia a la mejora progresiva con estos condrocitos caracterizados “. Unos resultados que no se obtenían comparando la técnica previa, utilizando condrocitos no tan seleccionados, y las técnicas convencionales, que ofrecían resultados similares tanto en histología como en capacidad funcional.

Dados estos resultados, el Ministerio de Sanidad ha decidido financiar esta técnica de momento en quince hospitales de la geografía española que reunían una serie de características determinadas. La idea ahora, afirma Monllau, es poder realizar un control exhasustivo de este procedimiento y una posterior valoración de resultados antes de dar el visto bueno para su utilización en todos los centros hospitalarios españoles.