fertilidad/ REPRODUCCIÓN ASISTIDA

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| viernes, 17 de diciembre de 2010 h |

Pregunta. ¿Desde el punto de vista clínico, cómo ve el futuro de la reproducción asistida?

Respuesta. La reproducción asistida seguirá su desarrollo permitiendo el nacimiento de más niños y niñas sanos/as.

El hito más importante fue el desarrollo de la fertilización in vitro. A partir de esta técnica, varones con muy mala calidad seminal han podido ser padres; parejas con enfermedades genéticas graves han podido tener una descendencia libre de tales trastornos. Sin embargo, también es cierto un hecho incontrovertible: la mayor parte de embriones que transferimos no se implantan. Por tanto, el futuro de la reproducción asistida se basará en el desarrollo de métodos ‘ideales’ de selección embrionaria y de adecuación del momento de la transferencia para conseguir el nacimiento de un solo niño sano por cada intento, minimizando el número de fracasos.

Además, el imparable desarrollo de la genética permitirá evitar la transmisión de enfermedades cuya etiología no conocemos en la actualidad.

P. ¿.Podrán las nuevas tecnologías ayudar en el diagnóstico precoz de la infertilidad?

R. Existen patologías como la endometriosis que se asocian con problemas de la fertilidad. La endometriosis es una enfermedad que diagnosticamos en la actualidad en base a sus manifestaciones o consecuencias. El paso que hemos de dar es el diagnóstico de la enfermedad antes del desarrollo de sus manifestaciones. Cuando lo hayamos logrado, es probable que seamos capaces de conocer otras entidades que se asocian con dificultades gestacionales.

almudena fernández

Madrid

Pregunta. De la evolución de la pirámide de población española se deduce que en diez años se reducirán en más de un 15 por ciento las mujeres en edad fértil. ¿Se traducirá esta tendencia en una mayor demanda de tratamiento de reproducción asistida?

Respuesta. La demanda de tratamientos de reproducción asistida se basa en dos pilares fundamentales. Por una parte, en aquellas parejas con dificultades gestacionales, parejas que antes denominábamos estériles y que ahora denominamos subfértiles.

Por otra parte, el propio desarrollo de la reproducción asistida ha hecho que sea aplicable a situaciones no directamente relacionadas con la esterilidad. Por ejemplo, mujeres sin pareja masculina pueden tener hijos/as desde los comienzos de la reproducción asistida. Además, actualmente es posible evitar la transmisión de ciertas enfermedades de base genética gracias también al desarrollo de técnicas basadas en la fertilización in vitro (diagnóstico genético preimplantacional) o preservar la fertilidad de mujeres sometidas a tratamientos, como los antineoplásicos con capacidad esterilizante.

Por tanto, la demanda de técnicas basadas en procedimientos de reproducción asistida va a seguir creciendo.

P. ¿Cómo evolucionará la edad de la mujer para tener el primer hijo teniendo en cuenta las características de nuestra sociedad?

R. Como se ha visto durante los últimos años (ver datos del INE o Eustat) la edad a la que una mujer decide tener un hijo ha ido retrasándose deforma paulatina. Del mismo modo y de forma paralela, el número de hijos por pareja ha ido decreciendo. Es previsible que tal tendencia no decaiga.

P. España es el país de referencia en Europa para la donación de ovocitos. ¿Cuáles son los riesgos de este fenómeno? ¿Es una situación sostenible?

R. Efectivamente, España es un país de referencia en el tratamiento mediante la utilización de ovocitos de donante. Y lo es en base a dos hechos: por una parte a la alta calidad de los centros españoles con altas tasas de embarazo y, por otra, a la diferente legislación existente en los países europeos que hace que tal tratamiento no sea viable en toda Europa.

La situación no es, en mi opinión, sostenible. Por una parte aparecerán países que con una legislación similar a la española puedan ofrecer tasas de éxitos similares con estándares de calidad adecuados y, probablemente, con precios más económicos. Y por otra, y esto es más importante a mi juicio, es posible que la legislación de algunos de los países origen de las mujeres que acuden a España se modifique y que, por tanto, no tengan la necesidad de salir de sus países de origen para seguir tal tratamiento.

P. ¿Qué mujeres deben tener acceso a la donación?

R. En mi opinión, la donación debe ser un tratamiento disponible para todas aquellas mujeres que necesitando de tal tratamiento puedan embarazarse ‘de forma razonable’. Cuando digo de forma razonable quiero expresar que el embarazo no debe suponer un peligro para la mujer o el futuro descendiente. Con frecuencia afirmamos que las tasas de embarazo en mujeres mayores mediante el tratamiento de ovodonación son altas y es cierto. Pero debemos considerar posibles complicaciones obstétricas (gestosis, trastornos placentarios, diabetes gestacional) que se asocian con embarazos tardíos aunque éstos se hayan conseguido mediante la utilización de ovocitos de mujeres jóvenes. Por tanto las tasas de embarazo con recién nacido sano y a término pueden no ser tan altas después de todo.

Por otra parte, hemos de considerar al neonato. Mujeres con ciertas patologías previas pueden tener una estimación de vida inferior a la media y por tanto, habremos de tenerlo en cuenta.

P. ¿Es recomendable que los científicos potencien en la sociedad la preservación de fertilidad en mujeres sanas?

R. Los profesionales, y no sólo los que tratamos día a día con mujeres y parejas con problemas de fertilidad, debemos informar a éstas de los datos reales de la fertilidad natural humana. Esto es, la fertilidad decrece de forma dramática con la edad (sobre todo, aunque no exclusivamente, con la edad de la mujer).

Hago extensiva tal recomendación a todos los ginecólogos que realizan las revisiones rutinarias, a los médicos de cabecera. La mujer debe saber que su fertilidad disminuye, repito, de forma dramática con la edad. Es evidente que, existiendo la posibilidad de preservación de la fertilidad, la mujer ha de ser informada también de ello pero anteponiendo siempre que la reproducción natural es recomendable a edades jóvenes.

Es evidente que la incorporación de la mujer al mercado de trabajo dificulta la decisión de embarazarse. Habrían de arbitrarse medidas que permitan la conciliación de la vida laboral (y no sólo de la mujer) y familiar.

P. ¿La congelación de embriones a partir de ovocitos vitrificados puede mantener una calidad embrionaria adecuada?

R. Nuestra experiencia en Quirón Bilbao a lo largo de los dos últimos años es que, efectivamente, la calidad de aquellos embriones obtenidos a partir de ovocitos vitrificados es estrictamente equiparable a de los embriones obtenidos a partir de ovocitos no criopreservados.