Gaceta Médica Madrid | viernes, 18 de septiembre de 2015 h |

Entre un 15 y un 20 por ciento de las pacientes con cáncer de mama desarrollará metástasis óseas a lo largo de su enfermedad. El problema, hasta ahora, radicaba en la imposibilidad de detectar quiénes eran esas pacientes con una mayor predisposición, algo que podría cambiar tras la publicación de un estudio del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB) liderado por Roger Gomis, investigador ICREA.

Publicado en el Journal of National Cancer Institute, el estudio ha analizado un total de 900 muestras clínicas de tumores de mama con receptores de estrógeno positivos —porque es el tipo de tumor que más específicamente termina desarrollando metástasis óseas y porque, con un 80 por ciento de los casos, es el subtipo de cáncer de mama más frecuente— en estadios iniciales .

Un análisis cuyos resultados han revelado que “el gen MAF es el director que enciende todo un programa de de funciones celulares que permiten que se produzca la metástasis”, tal y como señala el IRB en un comunicado. En concreto, el estudio destaca que las muestras tumorales con alteración en este gen tienen un riesgo hasta 14 veces mayor de desarrollar metástasis óseas que aquellas muestras tumorales en las que no aparecen alteraciones en MAF. Un aumento tan espectacular que Gomis se atreve a afirmar que el gen “predice perfectamente la metástasis a hueso”.

Ahora, el siguiente paso es el salto del Laboratorio de Metástasis y Control del Crecimiento del IRB a la clínica. Como señala el autor de la investigación, “es necesario evaluar la expresión de este gen en ensayos clínicos con pacientes con cáncer de mama para ver si realmente funciona”. De confirmarse efectivamente el papel predictor de MAF en la aparición de metástasis óseas en humanos, esto no solo mejoraría la calidad de vida, sino también la gestión del cáncer en estas pacientes.