| viernes, 18 de diciembre de 2015 h |

La Alianza General de Pacientes (AGP) es una unión voluntaria de las instituciones más representativas del sector sanitario alrededor de los pacientes. De este modo, aunque las asociaciones de pacientes son las que tienen protagonismo en la toma de decisiones, se establece una colaboración transversal con otros agentes del sistema como profesionales sanitarios, administraciones y entidades privadas. Con todo ello, tiene como objetivo fortalecer la participación de las organizaciones de pacientes en las decisiones sanitarias, impulsar el diálogo, potenciar las redes entre asociaciones de pacientes y mejorar la calidad de las asociaciones. Para esto se apoya en la búsqueda de calidad y transparencia. Ejemplo de ello es la creación de la Norma CGRP-25, un sistema de Gestión de la Calidad y Responsabilidad Social, creado por Fundamed y auditado por Ad Qualitatem que las organizaciones deben cumplir para ser miembros de pleno derecho.

Actividades

Para llevar a cabo estos objetivos, la AGP apuesta por fomentar la presencia de los pacientes en todos los foros a través de la participación y organización de congresos, conferencias y ponencias para debatir sobre temas clave. Asimismo, se elaboran grupos de trabajo a petición de miembros de la alianza, que reúnen en torno a una misma mesa a expertos y pacientes y cuyas conclusiones se editan y difunden con el objeto de que lleguen a todos los agentes implicados. Asimismo, la AGP apuesta por el fomento, a través de su página web y los medios de comunicación, de las iniciativas de los asociados y las propias de la entidad. También implementa relaciones institucionales y participación directa en el desarrollo legislativo sanitario tanto nacional como internacional. Además, la entidad cuenta con la oficina del comisionado para la equidad, que en la figura de Ángel Gil, elabora informes sobre posibles situaciones de inequidad en las diferentes comunidades autónomas.

Antonio Bernal

El presidente de la AGP fue empresario hasta el año 1998, en que a causa del virus de la hepatitis C, tuvo que dejar su profesión. Fue trasplantado en 1999, con resultados muy favorables, lo que le permite iniciar su actividad en la Asociación de Trasplantados Hepáticos de Cataluña como voluntario, de la que más tarde pasó a ser miembro de la junta directiva, así como de la Asociación de Enfermos de Hepatitis de Cataluña ASSCAT. Fue uno de los propulsores de la creación de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (Fneth) en el año 2004 de la que fue elegido presidente en 2012.

Forma parte de la junta directiva de la POP.