Investigación

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| viernes, 14 de diciembre de 2012 h |

La integrina-a2 y la N-cadherina son dos proteínas implicadas en el proceso de metástasis en rabdomiosarcoma o sarcoma de partes blandas, un tipo de cáncer infantil de origen embrionario que puede aparecer en cualquier localización donde en la vida fetal hubiera músculo. Este hallazgo es un nuevo paso logrado por el laboratorio de Investigación Traslacional en cáncer pediátrico del Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR), que ya el año pasado (ver GM nº 370) descubrió que la vía de señalización celular Notch es la responsable de la mayor agresividad de estos tumores.

Si una vía Notch muy activada supone mayor proliferación e invasión de las células, y por tanto mayor capacidad para generar metástasis, estas proteínas están “muy relacionadas con la adhesión de las células tumorales, la velocidad a la que se pueden mover y su capacidad invasora o de germinar en otros órganos. Inhibir estas proteínas podría ralentizar o bloquear este proceso de metástasis y, por tanto, podrían considerarse dos nuevas dianas terapéuticas”, explica Josep Roma, uno de los investigadores del proyecto.

En el estudio se han empleado anticuerpos monoclonales que bloquean la acción de estas proteínas, lo que ha permitido la disminución de la capacidad invasiva de las células tumorales in vitro y, a pesar de tratarse de un tratamiento muy experimental, existen ya inhibidores selectivos de estas proteínas en fase de ensayo clínico en otros tumores.