Almudena Fernández Madrid | viernes, 04 de diciembre de 2015 h |

El Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) pondrá en marcha a partir de enero de 2016 un proyecto piloto de interoperabilidad de las historias clínicas con organizaciones privadas y públicas y en el que el paciente será el encargado de autorizar el acceso a los profesionales de los distintos centros a sus datos sanitarios. Así lo aseguró el director general de IDIS, Manuel Vilches, durante la presentación del ‘Estudio de Interoperabilidad en el sector sanitario. El paciente como actor principal’.

Juan Abarca, hasta ahora secretario general del instituto, por su parte, lamentó que España sea uno de los países más atrasados “y con mucha diferencia” en este ámbito en el que los políticos no han mostrado excesivo interés. Esto, a su juicio, ha llevado a que la sociedad civil haya puesto en marcha esta iniciativa a la que los hospitales públicos “querrán unirse y no quedarse atrás” cuando todos los privados estén conectados.

Además, tal y como continuó Abarca, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, “entendió la necesidad de este proyecto y se sumó al mismo” tras reunirse con los representantes de IDIS, por lo que este se implemetará también en algún hospital público de la región.

El paciente, protagonista

El director de IDIS detalló que en este modelo, que se asemeja al estadounidense, el protagonista “tiene que ser el paciente” que, además de poder acceder a toda su información sanitaria en el momento en el que está disponible y sin tener que solicitarla, será también elencargado de autorizar el acceso a la misma a los profesionales sanitarios de otros centros y de custodiarla, ya que podrá descargarla y compartirla. El objetivo es mejorar la salud y el bienestar de la población, evitar duplicidad de pruebas y dar a la persona un papel más activo.

La información de la que se partirá es de la que ya disponen la mayoría de los centros, que tienen registrados para uso interno los datos de sus pacientes, pues se asume que ya estará estructurada, si bien deberá facilitarse que la persona pueda acceder a ella desde el sitio web del hospital. La industria tecnológica deberá aportar “soluciones de valor” que permitan el desarrollo de este modelo. “No hace falta una gran plataforma que gestione toda la información, basta con que cada paciente tenga la suya y se idee un método para que pueda autorizarla a terceros”, incidió Vilches.

Un cambio importante para que sea posible será la creación de un gran organismo organizador supracomunitario que haga homogéneo el proceso para acceder, descargar y autorizar el compartir esos datos. Además, deberá disponerse de una firma digital que selle esos informes para que no pueda ser modificada por el paciente.

En cuanto a la inversión que supondrá la implementación de este sistema, cada proveedor asumirá llevarlo a cabo en su centro, pero implicará un coste relativamente bajo, además, será sencillo y sin complejidades tecnológicas para facilitar la adopción de todos los agentes y facilitar su viabilidad.

A grandes rasgos, consistirá en que el paciente acude al médico, el facultativo registra la información en la historia y la vuelca a su sistema operativo. Después, esta información clínica tiene que pasar a estar disponible para la persona en el servidor del proveedor de salud. El tercer paso es que el ciudadano accede y gestiona esos datos a través de un sistema de identificación y acceso seguro. Finalmente, en su visita siguiente a cualquier centro, la persona puede acceder a ella y compartirla, y el sanitario que la recibe, archivarla.

Manuel Vilches incidió en que en cinco años esperan teneLur toda la información accesible y procesable, lo que permitirá utilizarla para mejorar en aspectos como la investigación y la medicina personalizada durante las fases siguientes de este proyecto.