Presentado y premiado en el Congreso de la Sociedad Española de Fertilidad

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| miércoles, 23 de mayo de 2012 h |

Un trabajo realizado por científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) y de la Fundación Puigvert ha identificado una huella de expresión génica vinculada a tasas de embarazo muy bajas en donantes de semen con calidad seminal normal. La huella genética detectada es, por tanto, un marcador sensible de la baja capacidad fecundante del espermatozoide. El estudio, que obtuvo el segundo premio a la mejor comunicación en el 29º Congreso de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), celebrado la semana pasada en Granada, ha avanzado resultados en la edición digital de la revista Human Reproduction, y la tecnología desarrollada ha sido protegida a través de una solicitud de patente europea.

Como explican los investigadores, el diagnóstico de la fertilidad masculina se realiza habitualmente a través de la observación de los espermatozoides al microscopio. Sin embargo, un semen con calidad normal no garantiza una fertilidad adecuada. De hecho, existe una considerable proporción de casos de infertilidad de causa desconocida y hay datos que sugieren que la función anómala del espermatozoide podría tener un origen genético o molecular.

El trabajo, coordinado por Sara Larriba, del grupo de Genética Molecular Humana del Idibell, y Lluís Bassas, del servicio de Andrología de la Fundación Puigvert, compara la eficiencia diagnóstica de fecundidad medida a partir del patrón de la expresión de ARN (ácido ribonucleico) del esperma con los parámetros de evaluación que se realizan habitualmente en las muestras de donantes de semen utilizadas en inseminación intrauterina. Analizaron muestras procedentes de 68 donantes solteros, jóvenes y sanos, de los que a priori no se conocía su fecundidad real.

Tras estudiar el perfil de expresión de 85 genes en el semen de los donantes, con diferentes tasas de embarazo producto de inseminaciones intrauterinas (genes seleccionados a partir de una huella de ARN de hombres fértiles normales ya establecida en investigaciones anteriores), se encontraron diferencias significativas en la expresión de ocho genes individuales entre las muestras con peores y mejores tasas de embarazo.

Partiendo de esta base, se halló que combinando los resultados de la expresión de cuatro de estos genes se obtenía una sensibilidad mucho mayor que con el análisis clásico de semen (82 por ciento frente a 23 por ciento) para reconocer a los individuos subfértiles. El modelo fue validado en una muestra independiente de donantes.

Según Larriba y Bassas, “se abre la puerta a avanzar en el conocimiento de las causas de la infertilidad de origen desconocido y a desarrollar en el futuro un test adicional para identificar individuos de fertilidad baja a pesar de tener unos valores seminales normales. Éste podría aplicarse tanto para la selección de donantes de semen como para el diagnóstico de la infertilidad masculina”.

Influencia de la serotonina en FIV

Por otro lado, un estudio desarrollado por investigadores malagueños que pone de manifiesto la relación existente entre los niveles de serotonina y la posibilidad de que un proceso de fecundación ‘in vitro’ (FIV) sea exitoso se alzó con el premio a la mejor comunicación del congreso de la SEF.

El estudio, iniciado en 2011 y aún en fase de ampliación, está siendo desarrollado por investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) con la colaboración del Instituto de Fertilidad Clínicas Rincón, y forma parte del proyecto de tesis doctoral del catedrático del Departamento de Bioquímica, Biología Molecular e Inmunología de la Facultad de Medicina Arturo Reyes.

El trabajo, ya premiado en la 27ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Asistida (Eshre), concluye que si hay un defecto de serotonina en la mujer receptora, “posiblemente el embrión no se implante”, mientras que si hay un exceso el crecimiento del embrión puede ser “muy lento y con problemas”.