Gaceta Médica Barcelona | martes, 24 de mayo de 2016 h |

Investigadores del Instituto Walter y Eliza Hall, de Australia, han identificado una proteína de “freno” dentro de las células asesinas naturales (natural killers) que controla su capacidad para destruir sus células tumorales diana. En su artículo recién publicado en Nature Immunology, demostraron que cuando se retira este freno en un modelo experimental, las células asesinas naturales son más capaces de proteger el cuerpo contra el melanoma metastásico.

Las células asesinas naturales dependen de un factor de crecimiento llamado interleucina 15 (IL-15) para activarse. La investigación ha demostrado que un inhibidor de la proteína fabricado dentro de las células asesinas naturales limita la capacidad de las células NK para responder a IL-15 y matar las células cancerosas.

Al identificar por primera vez cómo esta proteína inhibe respuestas de las células asesinas naturales, los expertos creen que podría desarrollarse un medicamento para mejorar la respuesta a este factor de crecimiento y ayudar a los pacientes a combatir el cáncer con su propio sistema inmunológico.