tecnología/ El Centro de Información de Medicamentos del Vall d’Hebron, pionero

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JOSÉ GARCÍA Madrid | viernes, 27 de enero de 2012 h |

Los centros de información de medicamentos pueden incorporar a su práctica diaria herramientas web 2.0, como Netvibes, Twitter, Delicious, Slideshare, Google Groups y Google Docs, que les pueden resultar útiles, intuitivas y coste-eficientes. También les permite participar en redes de interés farmacoterapuéutico externas aumentando su visibilidad de cara a otros profesionales de la salud y la información. Así concluye un trabajo, publicado en el último número de la revista Farmacia Hospitalaria, sobre la aplicación de la tecnología web 2.0 en un centro de medicamentos, realizado por la Comisión de Información Biomédica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, formada por un equipo multidisciplinar de farmacéuticos, médicos y documentalistas.

Su presidente, Juan Carlos Juárez Jiménez, responsable del centro de información de medicamentos del hospital catalán, ha explicado a GACETA MÉDICA que el objetivo del trabajo era usar la tecnología 2.0 para difundir la evidencia científica, y poder transmitir y compartir información. “Seleccionamos las herramientas 2.0 que nos podían ser útiles en la práctica diaria para informar y recibir información sobre medicamentos, y al mismo tiempo difundirla en el servicio y entre el resto de profesionales, ya que son herramientas que te permiten formar redes con el resto de profesionales que las usan”, aclara.

Los recursos seleccionaros fueron Netvibes, como escritorio virtual basado en tecnología RSS; Delicious, como marcador social; Google Groups, como herramienta de trabajo entre facultativos para el intercambio de información y documentación; Slideshare, para la difusión de presentaciones en formato Power Point; y Twitter, como red social que promueve el intercambio de opiniones y de información en la red.

Tras cinco meses de utilización, esas herramientas permitieron gestionar información biomédica para los facultativos del centro y generar visibilidad externa aportando información a otros profesionales de la salud.

“Netvibes nos ha permitido hacer un portal donde indexar webs que nos pueden ser útiles en la búsqueda de información de medicamentos estructurada conforme a distintas áreas de conocimiento. Mientras, con Twitter (@CIMSFHUVH) filtramos in-formación basada en la evidencia clínica, y aportamos artículos de interés en farmacología y blogs de calidad que hacen revisiones críticas”, apunta Juárez Jiménez.

El siguiente paso —continúa el responsable del Vall d’Hebron— será evaluar el impacto de esta aplicación, no solo a través del número de seguidores y retweets en Twitter, sino de manera objetivable, y comprobar cómo repercute en la actividad y conducta del profesional. Asimismo, pretendemos usar otras herramientas, incluso crear una wikipedia farmacológica, añade el experto.

En definitiva, para Juárez Jiménez, “el principal sentido de esta herramienta es que los profesionales estén más actualizados con información de mayor calidad y conozcan de forma más rápida esa evidencia científica mediante el filtro de un profesional, que en este caso soy yo”. Y eso, a su juicio, luego repercutirá en la toma de decisiones del profesional.

Finalmente, los autores del trabajo indican que los recursos web 2.0 también muestran limitaciones como la calidad dudosa de la información que contienen, el exceso de publicidad, la falta de seguridad en los contenidos y la excesiva oferta y fugacidad del propio recurso. Juárez Jiménez concluye que estas herramientas están infrautilizadas y que un aumento de la experiencia por parte de otros Cimsf ayudará a establecer los recursos que pueden ser más útiles en este entorno.