| viernes, 19 de abril de 2013 h |

Amós García Rojas, jefe de Sección de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del S.C.S. considera que el adulto es subsidiario de recibir los beneficios de las vacunas en función de varios factores: el ambiente laboral —como en el caso de los sanitarios—, vacunas que se ponen en la infancia y necesitan un recuerdo en la edad adulta y edades en la vida adulta en las que se es más sensible a padecer complicaciones más serias al presentar ciertas patologías. Además, aboga por reforzar la percepción de que es absolutamente necesario que así como los niños tienen su calendario vacunal, el adulto también es candidato a recibir vacunas, algo que “se tiene que traducir en desarrollar calendarios vacunales del adulto normatizados”.