gaceta médica Madrid | viernes, 11 de julio de 2014 h |

Uno de los pasos fundamentales para lograr incorporar la innovación al SNS es definir exactamente qué es la innovación. Esta ha sido una de las principales conclusiones a las que se ha llegado en el ‘Encuentro de sobre la Incorporación de la Innovación en el SNS’, organizado por Previsión Sanitaria Nacional y la Fundación Ad Qualitatem y patrocinado por Amgen, Astellas, Lilly y Novartis.

El evento ha sido inaugurado por Agustín Rivero, director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, que ha destacado el momento fundamental en el que se encuentra España para potenciar la innovación, principalmente en el ámbito farmacéutico, y ha hecho un llamamiento para fijar con claridad de qué se está hablando al utilizar el término ‘innovación’. Además, Rivero destacó que el ministerio trabaja en nuevos modelos de financiación de innovaciones, entre ellos el techo máximo de gasto o acuerdos de riesgo compartido.

Julio Mayol, director de la Unidad de Innovación del Hospital Clínico San Carlos, por su parte, afirmó tajantemente que se está en un error. “Estamos equivocados. A preguntas incorrectas obtendremos respuestas incorrectas. No vamos a sostener el sistema si aumentamos la productividad”, subrayó para añadir que el problema no es el envejecimiento ni la tecnología pues haciendo lo mismo da igual que se cambien los modelos de gestión pues con el mismo modelo, los resultados serán los mismos.

Medir los resultados

En su opinión, la solución pasa por introducir innovación en el sistema, medir los resultados y modificar el modelo de financiación pues, no por dedicar más recursos se obtendrán mejores resultados, pero sí se “potencian los efectos adversos que genera el propio sistema”. En esta línea propuso identificar y promover al 2,5 por ciento de los profesionales que pueden considerarse innovadores, integrar el conocimiento y producir puentes de conexión, dentro de un contexto de integración de la innovación a nivel macro, meso y micro.

Asimismo, Mayol apuntó a que existe “un serio problema de liderazgo” y abogó por priorizar proyectos más rentables en los que “poner el foco”.

El presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), José Luis Poveda, por su parte, afirmó que sólo se podrá incrementar el gasto en sanidad en la medida que aumente la renta per cápita —algo que no le parece probable a corto plazo—, o si se es capaz de actuar sobre factores residuales.

En relación con la prestación farmacéutica, el presidente de la SEFH, afirmó que España está por encima de la media del gasto por habitante pero, en los últimos años, se ha reducido bastante y, en el caso de primaria, el gasto medio ha vuelto a niveles de 2003. El gasto hospitalario, sin embargo, no se ha reducido igual que en AP, pero sí se ha contenido.

Más transparencia

Poveda ha reivindicó además una mayor transparencia en el terreno de los precios y subrayó que la innovación en España se ha reducido a controlar el coste, fundamentalmente a través del descuento. Asimismo, reclamó más avances en contratos de riesgo compartido y estructuras más horizontales y flexibles que ayuden a fomentar la innovación porque “quien innova no son las empresas, son las personas”.

En la jornada intervinieron también Mariano Alcaraz, director general de Hospitales del Servicio Madrileño de Salud, Pilar Garrido, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica, José Ramón Luis-Yagüe, director del departamento de Relaciones con las Comunidades Autónomas de Farmaindustria, Álvaro Hidalgo, economista de la Salud de la Universidad de Castilla-La Mancha, y Antonio Arraiza, director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, que abordaron los principales obstáculos con los que se encuentra la innovación hoy en día y lanzaron diferentes propuestas para fomentar su progresiva incorporación al SNS. La clausura corrió a cargo del viceconsejero de Asistencia Sanitaria de Madrid, Javier Maldonado.