ENTREVISTA/ Nueva etapa en la sociedad científica

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lucía barrera Madrid | viernes, 08 de noviembre de 2013 h |

Aunque con años de experiencia en la SEOM, Pilar Garrido, afronta ahora el reto de ponerse al frente de la sociedad con una línea continuista, aunque con sello propio, que persigue el objetivo de garantizar la equidad en los tratamientos de los pacientes.

Pregunta. En esta nueva etapa, ¿cuáles serán sus líneas de actuación?

Respuesta. La filosofía de la SEOM es en parte continuista, puesto que todos los proyectos que se inician deben de tener continuidad. En ese sentido, tengo mucho interés en seguir en la línea que inició Juan Jesús Cruz de defender a ultranza la equidad. Ése va a ser uno de los objetivos claros para los próximos años.

Otra línea que queremos mantener y potenciar es la relacionada con la investigación y la formación. Nuestra sociedad da todos los años una cantidad importante de dinero para becas de formación y proyectos de investigación que queremos mantener e incluso nos gustaría crear un nuevo formato para seniors, que profesionales ya formados puedan completar formación específica en algún aspecto concreto que luego sea aplicable en nuestro entorno y de esa forma redunde en beneficio para los pacientes. En este punto, también nos gustaría incrementar las relaciones con Latinoamérica, estableciendo alianzas entre países para que residentes o adjuntos jóvenes completen aquí su formación.

Otro objetivo es acreditar la calidad asistencial en cuanto a intentar disminuir la variabilidad clínica, algo que entronca con nuestra contribución a la sostenibilidad del sistema. No podemos acreditar unidades, pero sí dar nuestro sello de calidad.

P. Respecto a la primera línea, la SEOM ha sido bastante activa al pedir el control de los equivalentes terapéuticos…

R. Pedimos equidad y que se cumpla la ley de cohesión. Nuestra petición al ministerio es que lo que se apruebe llegue al paciente y que no se frene por otros filtros impuestos por las comunidades o las comisiones de farmacias de hospitales.

Una cosa es la variabilidad y otra que no se pueda prescribir un fármaco porque en esa comunidad se han declarado equivalentes terapéuticos fármacos que no son de la misma familia. Si un fármaco lo aprueba el ministerio en determinadas condiciones en esas mismas condiciones tiene que ser accesible para todos los pacientes que reúnan esos criterios. Tenemos muy claro que hay líneas rojas que no debemos cruzar.

Así se lo hemos trasladado a Sanidad. Hay diferencias incluso dentro de la misma comunidad, lo que quiere decir que hay muchos elementos decisorios por debajo de quien en teoría debería definir la igualdad, que es el ministerio, que acaban traduciéndose en desigualdad.

P. Las dificultades por las que está pasando el SNS, ¿han hecho que las sociedades científicas cambien su rol?

R. El objetivo es ser el referente, no sólo para nuestros socios, que es un poco el papel tradicional, sino que tenemos que ser el referente para los pacientes, para las administraciones sanitarias, para la sociedad civil cuando se hable de cáncer. Es la voz del colectivo profesional y tenemos que tener peso y eso está evolucionando no sólo intramuros, sino abriéndonos al exterior.

P. ¿Se apuesta por el fomento de la gestión clínica?

R. La gestión en los hospitales públicos cuando sólo puedes gestionar el dinero de los fármacos, y no otro tipo de recursos, siempre es una gestión parcial. Está claro que el conocimiento de herramientas de gestión siempre son importantes y la SEOM ha trabajado y va a seguir trabajando. En este sentido, Facme cuenta con nosotros en su alianza por la gestión clínica y trabajaremos en esta línea.

P. ¿Es compatible eficiencia y calidad en la atención?

R. Por supuesto hay que intentar ser eficientes, pero como clínicos nuestro primer mandato no es la eficiencia, sino el cuidado del paciente.

Uno de los informes que también ha hecho SEOM es el gasto del cáncer. Se pone el acento en el control del gasto farmacéutico porque es el más fácil de medir pero realmente es una pequeña parte. Posiblemente en todo eso que no son fármacos hay también más variabilidad y se podría mejorar la eficiencia. El gasto del cáncer no es el gasto en fármacos, son otras muchas cosas.

Pregunta. ¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta la Oncología?

Respuesta. El mayor desafío es que todas las innovaciones que suponen un beneficio para nuestros pacientes lleguen pronto y lleguen igual. Pero también habrá más cáncer, cada vez los tratamientos serán más individualizados, lo que quiere decir que probablemente aumentará la supervivencia y vamos a tener muchos pacientes con tratamiento largos periodos de tiempo y eso tiene un gasto a largo plazo.

Por otro lado vamos a tener muchos más supervivientes, pacientes con cáncer viviendo con ello y pacientes que han tenido un cáncer y están curados pero tienen secuelas. También está el reto de alargar la vida para los que no tienen tratamientos y que tienen sufrimiento en la etapa final. Engloba desde la innovación más puntera, hasta la mano del paciente al final.

P. Hablando de prevención, ¿hay que tener una visión menos cortoplacista?

R. Los beneficios de la prevención son a largo plazo y los gastos a corto. Uno de los problemas que tenemos en España es que no hay registros de cáncer como debería. Menos del 20 por ciento de la población está incluida en registros, con lo cual todo lo que se hace son estimaciones. Le hemos trasladado al ministerio que es una línea en la que se debería mejorar porque con unas cifras más reales también tendríamos mejores estimaciones a futuro.

“Quiero seguir la línea que inició Juan Jesús Cruz de la defensa a ultranza de la equidad”

“Como clínicos nuestro primer mandato no
es la eficiencia, sino
el cuidado del paciente”