| lunes, 25 de febrero de 2013 h |

Investigadores de la Universidad de Oxford han descubierto que la producción de la proteína hamartina permite que las células sobrevivan a pesar de la falta de oxígeno y glucosa. Los resultados de esta investigación, publicada en Nature Medicine y realizada de momento solo en ratas, descifra así el origen de la capacidad innata del cerebro para protegerse del daño que se produce en un accidente cerebrovascular. Un descubrimiento que este equipo de científicos espera que sirva de ayuda en el tratamiento de apoplejía y en la prevención de otras enfermedades neurodegenerativas en el futuro. “Hemos demostrado por primera vez que el cerebro tiene mecanismos que puede utilizar para proteger y mantener las células del cerebro vivas”, afirma el profesor Alastair Buchan, jefe de la División de Ciencias Médicas y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oxford, quien dirigió el trabajo, financiado por el Medical Research Council de Reino Unido y el Instituto Nacional para la Investigación en Salud.

Así, si bien los estudios anteriores en neuroprotección endógena habían estado más basados en cómo las células se mueren después de ser desprovistas de oxígeno y glucosa, el cambio de enfoque a cómo estas células sobreviven ha permitido el descubrimiento de hamartina. Además, este quipo de científicos ha logrado identificar también la ruta biológica a través de la cual la hamartina actúa para permitir que las células nerviosas hagan frente a daños cuando no reciben energía y oxígeno, un descubrimiento que abre la posibilidad de desarrollar fármacos que imiten el efecto de esta proteína.