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GM Madrid | miércoles, 23 de marzo de 2016 h |

Un estudio realizado sobre una población de casi 1.500 varones entre 40 y 59 años ha permitido hallar un nuevo método para el diagnóstico precoz de la arteriosclerosis. En concreto, se demuestra que la presencia de placas de ateroma en las arterias femorales predice la presencia de lesiones en las arterias coronarias.

“Si existen placas de ateroma en las arterias femorales, hay tres veces más posibilidades de que la persona tenga calcio en el corazón”, ha afirmado Martín Laclaustra, miembro del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III, quien ha añadido que es “muy probable” que la presencia de estas placas sirva para predecir el riesgo de sufrir infartos.

Por su parte, otro de los firmantes del estudio, el miembro del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), Fernando Civeira, ha asegurado que más del 95 por ciento de las personas que tienen mucho calcio en el corazón poseen placas en las femorales.

Esto significa que “la ausencia de placas en las arterias femorales supone, prácticamente, ausencia de lesiones coronarias avanzadas, algo extraordinariamente importante” para plantear pruebas de cribado en el futuro, ha proseguido, según se ha publicado en la revista Journal of The American College of Cardiology.

El profesor José Antonio Casasnovas ha explicado que este proyecto supone haber realizado pruebas a 5.678 trabajadores de General Motors España, que han participado de forma voluntaria entre 2009 y 2015. Además, de ellos, se seleccionó a 2.670 trabajadores de entre 40 y 55 años para un seguimiento especial en el Hospital Miguel Servet.

Civeira ha manifestado que en un tercio de personas que sufren arteriosclerosis puede tener como primer síntoma de la enfermedad la muerte por infarto ya que no presentan los factores de riesgo asociados a esta enfermedad, como tener el colesterol alto en sangre, hipertensión, ser diabético o fumador.

Laclaustra ha afirmado que este estudio ha revelado que 57 por ciento de las personas con bajos factores de riesgo presentaba arteriosclerosis o “rastros de haber tenido”.

Civeira ha explicado que ahora se inicia una segunda fase del estudio, de la que espera que haya resultados “consistentes” a finales de este año, para conocer “qué grado de arteriosclerosis debe haber para desarrollar una enfermedad cardiovascular clínica” y “qué número total de eventos de enfermedad clínica es capaz de predecir cada una de las localizaciones de la arterosclerosis”.