ESPECIAL/ El consejero de la Comunidad de Madrid desgrana en ‘Business TV’ la transformación de la sanidad regional en los últimos años

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Redacción Madrid | viernes, 11 de mayo de 2012 h |

La visión para anticiparse a la crisis económica, con medidas de ahorro desde 2007, ha permitido a la sanidad madrileña afrontar la situación actual con un colchón del que carecen buena parte de las comunidades autónomas. Es una de las reflexiones del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, en su particular radiografía de la sanidad regional, tema central de un programa especial que fue emitido el martes pasado por Business TV gracias a la colaboración de Roche.

Junto al consejero también participaron Julio Zarco, presidente del Comité Asesor Editorial de GACETA MÉDICA y director de la cátedra de Atención primaria de la Universidad Europea; Jaime del Barrio, director de Relaciones Institucionales de Roche y del Instituto Roche; y Alberto García Romero, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, en el marco de un espacio televisivo dirigido por Santiago de Quiroga, presidente-editor del Grupo Contenidos e Información de Salud.

Fernández-Lasquetty aseguró que la Comunidad de Madrid fue la primera región que se tomó en serio la crisis, “dos años antes de que Zapatero admitiera su existencia”, matizó. “Dijimos que la fiesta se había terminado y empezó una política clara de contención de gastos, que afecta al ámbito de la sanidad pública, que, aún así sigue siendo el primer renglón de gasto, con el 40 por ciento de los presupuestos regionales”, aclaró.

Reinventar el sistema

Pese a esta ventaja de partida, el consejero es consciente de que es preciso reinventar el sistema. “Hay que cambiar bastantes cosas. Es un producto muy bueno en términos de resultados, pero es ineficiente”, indicó. De hecho, “se rige por las mismas reglas desde que su creación”. Así justificó la revisión del copago farmacéutico, cuyo modelo anterior “estaba pensado para la España de los años 70”, y apuntó que los cambios son necesarios: “Todos los países europeos que se toman en serio la sanidad pública han hecho reformas importantes de su modelo sanitario”.

Por otra parte, el consejero es consciente de que es preciso optimizar los recursos actuales. Bajo esta premisa contextualizó las afirmaciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que contempla la posibilidad de instalar dos camas en las habitaciones individuales de los nuevos centros, si fuera necesario. Los nuevos hospitales “tienen habitación con uso individual, pero dos huecos. Si hiciera falta hacer un uso más intensivo, se haría. No necesitaríamos construir un hospital más al lado”, explicó.

Frente a este tipo de estrategias, el programa abordó la postura de comunidades autónomas como País Vasco o Andalucía, que se desmarcan de las reformas nacionales impulsadas por el Ministerio de Sanidad, mientras impulsan, como ocurre en esta última región, un nuevo Plan E dotado con 200 millones de euros que se invertirán en medio ambiente, según explicó De Quiroga.

Izquierda más radical

Sobre este punto, Fernández-Lasquetty advirtió de una radicalización de las posturas en la izquierda. A solo tres meses de estar en la oposición, “el PSOE está peor que cuando estaba en el gobierno. Cada vez se parece más a los partidos griegos, lo cual me parece que es profundamente nocivo para España”, alertó.

Posiciones que no allanan el camino en Andalucía, donde el pacto de gobierno con Izquierda Unida, que incluía en su programa electoral ideas como dispensar medicamentos en los centros de salud y utilizar la farmacia hospitalaria para fabricarlos, también le inquieta: “Esperemos que la gestión sanitaria no se radicalice, pero claro, cuando se pone a un comunista como vicepresidente…”

De vuelta a la sanidad madrileña, el consejero hizo hincapié en la transformación de la atención primaria y el fomento de la colaboración público-privada como bazas para maximizar la eficiencia.

En este sentido, Jaime del Barrio preguntó por el papel de la innovación y la accesibilidad a los nuevos tratamientos en los hospitales, mostrando su preocupación por las diferencias existentes entre distintos centros. A ello, el consejero madrileño le indicó que los avances terapéuticos son fundamentales y que, por ello, “los hospitales y centro de Atención Primaria son grandes centros de investigación”.

Por su parte, Julio Zarco aplaudió la valentía del consejero al adoptar decisiones difíciles, como la creación del área única, así como la implantación de la libre elección tanto en atención especializada como en primaria, e invitó al gestor a dar el peso que merece la atención primaria en la asistencia sociosanitaria.

Fernández-Lasquetty coincidió en que son dos cuestiones “de presente y futuro”. Respecto a la libre elección, recordó que más de 700.000 madrileños ya han ejercido su derecho, al igual que el resto, que eligen voluntariamente continuar con sus médicos y personal de enfermería. Sobre la atención sociosanitaria, puso de relieve que ambas consejerías trabajan desde hace tiempo para ver “qué pueden hacer juntas”.

De cara a la colaboración público privada, Julio Zarco remarcó que “aporta siempre ventajas”. No son distintas, puntualizó, y habría que potenciar su complementariedad. El consejero recalcó que en la comunidad “hay mucho camino recorrido y buenos resultados”. De 36 hospitales, 11 de ellos en todo o en parte tienen gestión por compañías privadas controladas por la administración pública, en hospitales que están haciendo el 25 por ciento de la asistencia sanitaria especializada, según sus cálculos. Además, “La media del coste per cápita es de 734 euros y con gestión privada el coste per cápita es de 437 euros”, apuntó el consejero, un ahorro que permite mantener “12 hospitales nuevos sin haber quebrado”.

Sin perder calidad

En el análisis del consejero quedó patente que a pesar de los ajustes, no bajan la guardia en la calidad. Prueba de ello es que solo en la última edición de los premios Best in Class, que concede GM, se ha reconocido el esfuerzo en atención al paciente de ocho servicios hospitalarios madrileños. Tampoco deja de lado a los pacientes, hasta el punto de que la participación de este colectivo en la gestión sanitaria le hizo merecedor del Premio Fundamed 2011 como figura pública. Méritos que siempre comparte, desde la humildad, con la presidenta Esperanza Aguirre y con los profesionales que forman parte del Servicio Madrileño de Salud que, insiste, lo hacen “muy bien, muy bien, muy bien”.

“Dos años antes de que Zapatero admitiera la crisis, Madrid empezó a contener sus gastos”

“El PSOE cada vez se parece más a los partidos griegos, lo que es nocivo para España”

Buena parte de la actividad de la industria farmacéutica se concentra en la Comunidad de Madrid, tal y como recordó Jaime del Barrio, un sector preocupado ante las últimas medidas adoptadas por el gobierno central. El mensaje para ellos de Javier Fernández-Lasquetty es de apoyo y confianza. “Nuestra región no es intervencionista, no decide por las empresas, trata de bajar o mantener los impuestos, es business friendly”, defendió, asegurando que este marco les resulta muy beneficioso.

Por otro lado, el presidente de los farmacéuticos madrileños, Alberto García Romero, valoró el esfuerzo del ejecutivo regional para mantener al día los pagos a la farmacia en la comunidad, una excepción en el contexto nacional. Para el consejero, es solo “una obligación” que ha dado sus frutos gracias al esfuerzo conjunto. En la otra dirección, Fernández-Lasquetty alabó el papel del colectivo y añadió que las oficinas de farmacia prestan muy bien un servicio “extraordinariamente complicado” que está liderado por 2.800 empresarios que, en sus palabras, justifican el papel de la sanidad privada en la salud, frente a prejuicios políticos que vinculan la iniciativa privada a “lucro y rapiña”.