| viernes, 18 de septiembre de 2015 h |

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández, ha asegurado que la paralización de las obras del nuevo hospital de Toledo en la pasada legislatura supondrá un coste a las arcas regionales de 17 millones de euros. Fernández aseguró que ya han comenzado a negociar con la empresa adjudicataria y que confía en que se produzcan avances en la próxima reunión del 5 de octubre. “Lo que queremos es firmar el acuerdo cuanto antes para que el hospital sea una realidad”, insistió antes de la toma de posesión del nuevo gerente del Área Integrada de Toledo, Diego Becerra.