Gaceta Médica Madrid | lunes, 05 de octubre de 2015 h |

El Rey Felipe VI ha abogado por aumentar la inversión pública y privada “todo lo que sea posible”, así como por afrontar “los cambios que sean necesarios” y favorecer el compromiso de la sociedad para que situar a la ciencia española “en el lugar más elevado y que ello perdure en el tiempo”.

Así lo ha señalado Su Majestad durante su intervención en la ceremonia de entrega de los galardones Jaime I 2015, en la que ha alternado el castellano con el valenciano y precisamente ha usado esta última lengua para destacar que “la tierra valenciana representa con generosidad ese espíritu innovador e inquieto, ese espíritu emprendedor no sólo en el ámbito cultural sino, como bien muestran estas distinciones, también en el ámbito científico”.

Según ha dicho, “el ejemplo que aportan estos premios, y sus premiados, es fundamental. En España, como un país moderno y avanzado, hemos de apoyar e impulsar la actividad investigadora, contribuyendo a su causa, que es la causa del progreso”.

El Rey ha llegado a las 17.30 a la Lonja de Valencia, donde ha sido recibido por una comitiva encabezada, entre otros, por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig; el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso; el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues; el alcalde de Valencia, Joan Ribó; y el presidente ejecutivo de los Premios Rey Jaime I, Santiago Grisolía.

Los galardones –cuyo jurado está integrado por una veintena de Premios Nobel y están dotados con 100.000 euros– en esta ocasión han recaído en la Asociación Española contra el Cáncer, que recibirá la primera edición del Premio Rey Jaime I de Compromiso Social; el doctor Luis Liz-Marzal, en Investigación Básica; Juan José Dolado, en Economía; Josep Brugada, en Medicina Clínica; Josep Peñuelas en Protección al Medio Ambiente; Pablo Artal, en Nuevas Tecnologías, y Óscar Landeta, en la categoría de Emprendedor.

Felipe VI, que ha recordado que se “estrenó” presidiendo la entrega de los Jaime I en 1990, ha puesto en valor estos premios, que son “una clara apuesta por la ciencia y la innovación”, ha felicitado a los siete galardonados y ha destacado su trabajo en la lucha contra las enfermedades, en el desarrollo de nuevos materiales o la potenciación de las nuevas tecnologías. Así, ha dicho que “con su empeño, su esfuerzo y su visión se construye sin duda un futuro mejor” y su dedicación “contribuye a hacer de España un país más competitivo y avanzado”.

Asimismo, ha subrayado que la investigación no se ciñe a un país, sino que “es universal y busca solucionar problemas y desafíos comunes y compartidos”, al tiempo que ha apuntado que los galardonados son “buena prueba de la necesaria internacionalización de la ciencia y de los réditos que aporta a cualquier país tener investigadores con experiencia en otras naciones e instituciones”, del mismo modo que quienes en el extranjero han compartido trabajo con ellos “se han beneficiado de su excelencia y su buen hacer”.

El monarca ha destacado que la investigación española ha experimentado una evolución “verdaderamente notable” en las últimas décadas, fruto del talento y del trabajo de los investigadores, pero también “de la suma de voluntades en la que han participado organismos públicos de investigación, universidades, empresas y administraciones públicas”.

No obstante, ha incidido, todavía “debemos hacer más para situar con solidez a nuestra ciencia en el lugar más elevado y que ello perdure en el tiempo”, para lo que ha reclamado una mayor inversión en este campo, así como una acción divulgadora que muestre a los ciudadanos la importancia de la ciencia y genere “más vocaciones científicas y un mayor espíritu emprendedor entre nuestros jóvenes”.

Los premiados

Los Premios Rey Jaime I de 2015, por su parte, reivindicaron “un gran pacto por la ciencia” que permita poner en marcha la Agencia Estatal de Investigación que, a su vez, se encargue de distribuir los recursos, atendiendo a los méritos, la calidad, la creatividad y la productividad. “Es urgente que se devuelva a los profesionales que se dedican a la investigación la motivación, la esperanza en el futuro y el apoyo institucional”, han señalado.

Así lo ha manifestado el galardonado con el premio en Medicina Clínica, Josep Brugada, en las palabras que ha dirigido en nombre de los premiados durante la ceremonia de entrega de los galardones, que ha estado presidida por el Rey Felipe VI y a la que han asistido, entre otros, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig; el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso; el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues; el alcalde de Valencia, Joan Ribó; y el presidente ejecutivo de los Premios Rey Jaime I, Santiago Grisolía.

Los galardones –cuyo jurado está integrado por una veintena de Premios Nobel y están dotados con 100.000 euros– en esta ocasión han recaído en la Asociación Española contra el Cáncer, que recibirá la primera edición del Premio Rey Jaime I de Compromiso Social; el doctor Luis Liz-Marzal, en Investigación Básica; Juan José Dolado, en Economía; Josep Brugada, en Medicina Clínica; Josep Peñuelas en Protección al Medio Ambiente; Pablo Artal, en Nuevas Tecnologías, y Óscar Landeta, en la categoría de Emprendedor.

En su discurso, Brugada ha abogado por plantear los resultados de la investigación a largo plazo, siendo capaces de “desligar los tiempos políticos marcados por las elecciones, las legislaturas o los presupuestos de los tiempos científicos”.

En nombre de los premiados, ha dicho que los premios son “el reconocimiento a una carrera “tenaz y continuada” pero el reconocimiento personal sólo tiene sentido si sirve para que quien lo reciba se plantea nuevos retos. A su juicio, deben ser también un “estímulo colectivo para promocionar la noción de que somos un país que se preocupa por la ciencia y las personas”.

“Nuestro país tiene enorme talento”, ha dicho, para advertir de que si en los próximos años España no es capaz de “recuperar” a aquellos que se han ido al extranjero “habremos perdido a toda una generación de talentos y podemos pagar las consecuencias durante décadas”.

Por su parte, Ximo Puig, que ha coincidido con Brugada en la necesidad de ese gran pacto por la ciencia, ha remarcado que “no hay futuro sin innovación” ya que considera que la investigación, la ciencia y la tecnología configuran “la plataforma que debe reubicar la Comunitat y España en el siglo XXI”. Así, ha reivindicado que la autonomía valenciana es una tierra de empresarios, investigadores, artistas y trabajadores que han conseguido “articular una sociedad próspera, activa y dinámica”.

Asimismo, Puig ha exigido dotar de la “máxima visibilidad al trabajo de los investigadores”. “Es la hora de acompasar este reconocimiento con una estrategia por el desarrollo tecnológico y científico lejos del cortoplacismo”, ha sostenido.

Puig ha lamentado que la sociedad vive “la peor crisis” desde los años 70 y parra superarla “no hay atajos”, sólo el camino del “trabajo, el esfuerzo y la innovación”. “No hay futuro en la baja calidad, en los salarios bajos, en los productos o servicios de bajo valor añadido”, ha indicado.

A su juicio, para conseguir superar esta situación de crisis hay que apostar por el trabajo “bien hecho” y por la innovación, investigación “sin trampas ni descanso”. “Conseguirlo implica reformar con inteligencia, prudencia y coraje con reformas que sumen igualdad y singularidad para reconocer las peculiaridades de cada región, y para garantizar que todos los españoles tengan las mismas oportunidades vivan donde vivan”, ha reivindicado.

“Majestad los millones de valencianos vamos a dar un paso adelante, con lealtad y firmeza para superar nuestra invisibilidad porque así podremos formar parte activa del futuro de España”, ha recalcado Puig.

Durante su intervención, Ribó ha destacado que este acto sirve para que tanto Valencia como la Comunitat pueden reivindicar ante la comunidad científica internacional su “apoyo y promoción a la investigación, la ciencia y el conocimiento”. En este sentido, ha incidido en que es necesario realizar “un esfuerzo colectivo” que “acabe con la diáspora de talento valenciano y español que se ha producido durante los últimos años”.

“Son necesarias medidas efectivas para que puedan regresar nuestros jóvenes investigadores repartidos por el mundo para desarrollar su trabajo aquí en unas condiciones adecuadas”, ha reivindicado el alcalde de Valencia.

Asimismo, ha defendido un papel “protagonista” de la mujer en el ámbito de la ciencia y la investigación porque considera que “no seremos capaces de construir sociedades libres si no contamos con las mujeres que merecen ver también recompensado su esfuerzo y alcanzar las mismas cotas que sus compañeros”.

Ribó ha aprovechado la asistencia de su Majestad y de diferentes autoridades del gobierno del Estado para reclamar una mejor financiación e inversión en los Presupuestos Generales del Estado. “Los valencianos queremos decir bien alto y bien claro que no queremos más que nadie pero tampoco aceptamos ser menos que nadie como por desgracia está ocurriendo en estos momentos”, ha subrayado.

Boluda, quien ha intervenido como presidente de la Federación Valencia a de Estudios Avanzados, ha incidido en que es necesario que las instituciones y la sociedad apoye el emprendedurismo . Asimismo, ha abogado por un país que camine en el “diálogo y consenso” y que siente las bases de la “unidad” a través de una transición “tranquila”.

En este sentido, ha incidido en la necesidad de esa unidad y de poner “la carne en el asador y limar asperezas” porque, según ha advertido, España se “juega mucho y la competitividad depende de ello”, ha insistido Boluda.

Para el presidente de la APV, Aurelio Martínez, en un mundo como el actual con “manipulación informativa y falta de objetividad” el conocimiento es “la única base para que el individuo pueda ejercer su soberanía y libertad de pensamiento. En este sentido, ha resaltado que la investigación es un incentivo del pensamiento “crítico” y fomenta la creatividad a la vez que “evita su fosilización y la pasividad”. De este modo, ha defendido que la investigación supone la formación de un esquema de metodología que “forma para que el individuo se enfrente a la realidad”.