Almudena Fernández Madrid | viernes, 21 de marzo de 2014 h |

El Comexap es un foro de encuentro de todas las entidades que tienen representación en AP de Extremadura. Manuela Rubio acaba de ser nombrada portavoz de este órgano.

Pregunta. ¿Qué objetivos tiene como nueva portavoz del Comexap?

Respuesta. En esta nueva andadura, mi objetivo es consolidar al Comexap como voz única común en aquellos temas en los que exista acuerdo entre todas sus entidades para defender los intereses de la AP en los asuntos en que se sienta agredida y trabajar en forma de documentos técnicos que pueda tener en cuenta el Servicio Extremeño de Salud en los casos en que sea pertinente nuestra opinión, así como dar visibilidad a esta plataforma entre los propios sanitarios y la ciudadanía.

P. ¿Cuáles son los principales problemas de la AP en Extremadura?

R. Las principales dificultades de la AP en Extremadura vienen dadas por la aplicación de una política sanitaria con escasos objetivos estratégicos sobre ella y una disminución progresiva de presupuesto comparada con el destinado a la atención hospitalaria, que hace trabajar a sus profesionales de espalda a la calidad de la asistencia sanitaria, de tal forma que mantener un tiempo mínimo de atención al paciente, capacitar al médico para la resolución de los problemas más frecuentes a los que se enfrenta, con acceso a las pruebas complementarias necesarias, y por igual en toda la geografía extremeña, así como el acceso al tratamiento completo en patologías prevalentes o permitir al profesional acceder a formación continuada sin cortapisas económicas no está en la agenda de nuestros responsables políticos.

P. ¿Cree que se valora lo suficiente a la medicina de familia?

R. Es tema recurrente escuchar que el sistema sanitario pivota sobre la primaria y que, como tal, ésta es el centro del sistema, pero mientras esta premisa no se acompañe de políticas económicas acordes, la valoración que de la AP hace nuestro sistema sanitario queda muy por debajo de cómo la venden los políticos. Con respecto a los pacientes, según se desprende de diferentes encuestas, los médicos de familia estamos, en general, muy bien valorados por ellos.

P. La AP será la encargada de gestionar el incremento de la cronicidad, ¿será posible hacer frente a este reto si no se incrementan los recursos?

R. El envejecimiento de la población es el principal reto al que se enfrentan los sistemas sanitarios de los países denominados ‘desarrollados’, en cuanto a que el aumento de la esperanza de vida y de la supervivencia a enfermedades cardiovasculares o el cáncer hacen del paciente crónico el paradigma de la atención sociosanitaria. Tanto es así que ahora parece que hemos descubierto al paciente crónico cuando ha sido, es, y continuará siendo uno de los retos más importantes de la atención. Asumir adecuadamente desde una perspectiva transversal la atención de este colectivo donde la faceta personal, familiar, social y cultural del paciente juegan un papel crucial y hacerlo desde el propio medio físico del enfermo requiere una dedicación, capacitación y autonomía necesarias al médico de familia que sin los recursos adecuados, será un proyecto que perezca antes de su nacimiento.

P. En cuanto a la formación, ¿es suficiente la que hay en la facultad de medicina extremeña sobre MFyC?

R. A pesar de que un alto porcentaje de sus estudiantes trabajará en AP, la Facultad de Medicina de Extremadura es una de las que no tiene una cátedra dedicada a la MFyC. Resulta difícil entender por qué el currículum de un médico formado en pleno siglo XXI no incluye un profundo conocimiento de los valores y del desempeño profesional del médico de familia.