ONCOLOGÍA/ 12º Congreso Mundial ESMO sobre Cáncer Gastrointestinal

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Tras quimioterapia de inducción a pleno régimen durante 4 meses es posible interrumpirla y continuar con un antiangiogénico en pacientes con metástasis
| 2010-07-02T16:24:00+02:00 h |

Cecilia Ossorio

Barcelona

En los últimos años los nuevos tratamientos han logrado modificar la historia natural del cáncer de colon metastásico (mCRC) en lo referente a tasas de respuesta y supervivencia. Sin embargo, hay cuestiones como la duración óptima de la quimioterapia, los regímenes secuenciales o el tratamiento intermitente que aún están discutidas.

En este sentido, durante el 12º Congreso Mundial sobre Cáncer Gastrointestinal, Eduardo Díaz Rubio, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital San Carlos de Madrid, presentó los resultados del estudio macro en pacientes en los que la enfermedad está diseminada en varios órganos y no son candidatos a cirugía.

En el estudio fase III, realizado por el grupo TTD, participaron 49 centros españoles y se incluyó a 480 pacientes. De él se concluye que se puede interrumpir la quimioterapia sin modificar los resultados, lo que supone “un beneficio importante para el paciente que ahorra toxicidad, e incluso desde un punto de vista económico el tratamiento es más eficiente”, destacó Díaz Rubio.

En el ensayo realizaron quimioterapia de inducción durante cuatro meses a pleno régimen (dos agentes quimioterápicos, capecitabina y oxaliplatino, más un antiangiogénico, bevazizumab). En la rama experimental, los cuatro meses de inducción, se retira la quimioterapia y se continuó con el antiangiogénico, y en la rama control se mantuvo todo el tratamiento hasta la progresión de los pacientes.

“En los resultados no hay diferencias significativas en cuanto a supervivencia libre de progresión (10,3 frente a 9,7 meses) y supervivencia global (23,4 frente a 21,6 meses), y se incrementa la tolerancia para los pacientes al no tener que recibir quimioterapia el 100 por cien del tiempo”, declaró el experto.

Según subrayó, es el primer estudio académico independiente que demuestra la eficacia de esta terapia de mantenimiento en mCRC, pero “aún hay que esperar a que otros trabajos corroboren estos resultados”.

Tumores GIST

En el abordaje de los tumores estomacales gastrointestinales (GIST), las novedades radican en el conocimiento del éxito de la terapia en funcióin de la mutación. Como destacó Díaz Rubio, los dos genes fundamentalmente mutados son el CKIT y el PDGFR. Durante el congreso llegaron a la conclusión de que es necesario incorporar el análisis de mutaciones (qué tipo exacto de mutación) en todos los hospitales.

La idea es que en todos los casos hagamos el análisis de las mutaciones, porque no todas son iguales. Entonces, hay unos pacientes que van a responder mejor que otros, incluso algunos que tienen mutaciones específicas en algún axón deberían recibir más dosis de tratamiento.

Los que responden mejor al tratamiento de elección, imatinib, son los pacientes que tienen mutación en CKIT en el axón 11 (la más frecuente). Sin embargo, los que la presentan en el PDGFR “suelen ser resistentes”.

Cáncer de páncreas

En lo que respecta a cáncer de páncreas metastásico, Teresa Macarulla, del departamento de Oncología Médica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, presentó dos estudios en los que ha participado este centro, pero que han obtenido resultado negativo.

El primero, en segunda línea, descarta el taxano larotaxel, que no ha logrado aportar nada nuevo con respecto a fluoracilo. En el segundo, en primera línea, la combinación del antiangiogénico aflibercept y gemcitabina no supera al estándar en monoterapia.

Sin embargo, Macarulla destacó los resultados de un estudio italiano, que por primera vez ha descubierto un régimen superior a gemcitabina en primera línea, formado por 5-fluoracilo, irinotecán y oxaliplatino (folfirinox).