J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 06 de noviembre de 2015 h |

Con unos presupuestos sanitarios en vías de recuperación, la consejera de Salud de La Rioja encara esta legislatura con temas pendientes en el ámbito profesional.

Pregunta. ¿Qué balance hace de sus primeros meses al frente del gobierno?

Respuesta. Realmente intensos y de mucho trabajo. Ha sido una época de adquirir conocimiento, de escuchar planteamientos, pero también de sentar las bases de lo que van a ser las principales líneas de actuación del Sistema Público de Salud de La Rioja en esta legislatura.

P. ¿Cuáles son sus líneas maestras en materia sanitaria?

R. La reactivación de la carrera es un compromiso sobre el que se está trabajando —contemplamos el escenario de 2016—, al igual que los pactos de gestión. La principal novedad es sobre todo la inclusión del profesional en la valoración de la toma de decisiones. Estamos actualmente tratando cuestiones como el diseño de la jornada, la responsabilidad de la autogestión, el diseño de programas de contingencias, etc… en la que la opinión de los profesionales es esencial.

P. ¿Qué le parecen los presupuestos destinados a su cartera para 2016 ?

R. La cifra en sanidad es de 412 millones de euros; casi un 4 por ciento más que en 2015. Tenemos casi unos 1.300 euros por habitante. Una cifra razonable que permite hacer cosas. Sencilla y llanamente son los mejores que hemos tenido en los últimos cinco años.

P. ¿Tienen prevista una OPE?

R. Sí, será en 2016 y contará con 100 plazas. Además mantenemos la idea de los planes de estabilidad en las plantillas. La Rioja es una de las comunidades con mejores ratios de personal sanitario por habitante en todos los niveles asistenciales. Desde luego, lo vamos a seguir siendo.

P. ¿Qué opinión le merece el texto final del RD de prescripción enfermera?

R. Sin entrar a valorar decretos que no me corresponden, creo que estamos viviendo una situación con ineludibles matices políticos. En La Rioja tenemos una postura muy clara en esta cuestión y es que no debemos permitir que una decisión de alcance normativo impacte de forma negativa al usuario. Estamos manteniendo reuniones, no con el objetivo de cambiar algo que no está en nuestro ámbito, pero sí de tratar de aportar consenso y compromiso.

P. ¿Cómo valora la situación actual de las listas de espera?

R. A día de hoy la demora media quirúrgica es de 46 días y en pruebas diagnósticas estamos en los tiempos de garantía que nos marcan la normativa.

Son unos datos realmente buenos pero nos queda seguir trabajando porque una buena demora media no es un indicativo de que todo marcha. Efectivamente tenemos en algunas especialidades casos por encima de los 100 días, alguno incluso por encima de los 120 y es necesario mejorar. Por otro lado, es preciso informar mejor al paciente, conocer cómo va su proceso, qué alternativas tiene y en suma hacerle partícipe de la información del sistema.

P. El foco de gasto farmacéutico está ahora en el hospital ¿se centrarán aquí las medidas de contención?

R. El foco de gasto está en la necesidad del paciente a la que hay que dar respuesta, ya sea en primaria o en el hospital. La cuestión no creo que esté tanto en el lugar donde se atiende al paciente como el tipo de paciente. Pasamos de un enfermo agudo a un enfermo crónico.

P. Ninguna comunidad se ha adherido a los techos de gastos sanitarios ¿Piensa hacerlo La Rioja?

R. La Rioja lo que tiene previsto es precisamente estudiarlo cuando se nos plantee. El marco que tenemos es el decreto de julio de este año. Evidentemente para un pronunciamiento necesitamos que el proceso se active. En términos teóricos puede ser interesante. Pero antes de pronunciarnos debemos ver el contenido de lo que se nos propone.

P. ¿Qué opina de la desaparición del Fondo de Cohesión en los Presupuestos Generales?

R. En todo caso se referirá a la falta de dotación del fondo. Como tal no creo yo que haya desaparecido. Posiblemente su carácter extrapresupuestario pueda condicionar su presentación como falto de recursos en los presupuestos. El Fondo de Cohesión es una figura que tiene un amparo normativo desde 2002.

P. ¿Cómo va el desarrollo del Plan Nacional para la hepatitis C?

R. Según los datos del ministerio La Rioja es de las comunidades que más pacientes está atendiendo. Para 2016 hemos habilitado también una partida especial en los presupuestos para hepatitis C y seguiremos no sólo ampliando población tratada, sino trabajando también en la detección activa.

P. ¿Qué políticas se están emprendiendo con los genéricos y biosimilares?

R. Somos plenamente favorables tanto a uno como a otro, pero la libertad de prescripción siempre debe estar en manos del médico. Se ha hecho un trabajo importante en la racionalización del gasto a través de cuestiones como la prescripción por principio activo o la receta electrónica. Genéricos y biosimilares nos pueden ayudar a seguir esta senda de racionalización, en la que tampoco descartamos el papel de la marca.

Estamos trabajando en la carrera profesional.
El escenario que manejamos es 2016”

En los pactos
de gestión, la novedad es la inclusión del profesional en la toma de decisiones”