rocío chiva Env. esp. a Londres | viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

En un área complicada como la hipertensión arterial (HTA) refractaria, en la que se plantean hoy día tratamientos muy complejos y costosos como la denervación renal, parece que “un fármaco como la espironolactona, que lleva más de 50 años en el mercado y tiene un coste de alrededor de un euro al mes”, destaca José Ramón González-Juanatey, presidente de la Sociedad española de Cardiología (SEC), podría ser la solución.

Según los datos del ensayo clínico Pathway-2, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), celebrado en Londres, la adición de este fármaco a los que ya toman estos pacientes con HTA refractaria ofrece mejores resultados (una reducción de 8.70 mmHg, p<0,001) que añadir doxazosina (reducción de 4.03 mmHg, p<0,001) o bisoprolol (reducción de 4.48 mmHg, p<0,001) e incluso que la adición de ambas moléculas (reducción de 4,26 mmHg, p<0,001). Tal y como se detalla en el estudio, el tratamiento con espironolactona logró controlar la presión arterial en casi el 60 por ciento de los pacientes, observándose mejoras en casi las tres cuartas partes de la muestra.

Unos resultados que obligan a redefinir a los pacientes con HTA refractaria y a que se produzca un cambio en las guías de práctica clínica a nivel mundial, tal y como han señalado tanto Juanatey como Bryan Williams, past president de la Sociedad Británica de Hipertensión. Williams señaló también que se estudia ahora la hipótesis de que los niveles de renina en el plasma sanguíneo puedan ser utilizados como factor predictivo de la eficacia de espironolactona.

Dentro de la misma red de investigación de la Sociedad británica de Hipertensión, Morris J. Brown, de la Universidad de Cambridge, presentó datos muy prometedores con la combinación de dos diuréticos también con más de 50 años de recorrido en el mercado. En concreto, el estudio Pathway-3 ha demostrado que la combinación de hidroclorotiazida y amiloride a dosis bajas es mejor que otras combinaciones actualmente en uso. Como explica el presidente de la SEC, esto ocurre porque “ambos diuréticos a dosis bajas potencian su efecto y porque los efectos antihipertensivos de amiloride impiden los cambios en el metabolismo de la glucosa y el potasio que induce hidroclorotiazida”.

En concreto, el grupo en tratamiento con esta combinación redujo en 0.55 mmol/L (p=0,009) sus niveles de glucosa, frente a los dos grupos que recibieron estos fármacos en monoterapia. Unos datos que obligan también aquí a un cambio en las guías de práctica clínica ya que, como destacó Brown, “los resultados del Pathway-3 apoyan el uso de esta combinación en primera línea de tratamiento en pacientes hipertensos que requieran de una terapia diurética”.

Nuevas guías de práctica clínica

Como cada año, el ESC se ha convertido en el escenario elegido para la presentación de guías de práctica clínica en patologías como hipertensión pulmonar, arritmias o enfermedades pericárdicas, si bien Juanatey ha querido destacar especialmente la guía de endocarditis. Además, ha subrayado también la constitución de la primera mesa sobre cardiología tropical, promovida por la SEC, en la que se ha hablado, entre otros temas, de la miocarditis provocada pror la infección por el virus Chikungunya.