trasplantes/ Impulsa la “Resolución de Quito” contra el uso irregular de las células madre sin evidencia demostrada en países iberoamericanos

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c. ossorio Barcelona | viernes, 02 de noviembre de 2012 h |

“La utilización de células madre sin evidencia demostrada conlleva una alta posibilidad de desarrollar tumores”. Así de tajante se muestra Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), a la hora de valorar el riesgo del turismo de células madre para trasplante y el uso fraudulento de la terapia celular.

Por ello los expertos de la ONT han redactado una propuesta española, la llamada “Resolución de Quito”, aprobada en la 12º Reunión de la Red y el Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplante, como respuesta a los requerimientos de los países iberoamericanos que sufren un incremento de estas prácticas irregulares en los últimos años.

No es una cuestión exclusiva de estos países, como aclara Matesanz, que valora que el uso fraudulento de células madre supondría en estos momentos el número uno de los problemas en el ámbito de los trasplantes. A su juicio, la “Meca” mundial de todo este tipo de fraudes es China. Pero, sin ir más lejos, Matesanz subraya que hace unos meses se cerró en Alemania una clínica que era de referencia en este tipo de terapéutica por el fallecimiento de al menos dos pacientes como consecuencia de tratamientos no aprobados. “Es un problema generalizado y va en aumento”, añade.

En Latinoamérica se dan casos de publicidad engañosa y ofertas de clínicas que anuncian tratamientos con células madre para todo tipo de enfermedades sistémicas y del sistema nervioso central (esclerosis lateral amiotrófica, alzhéimer, párkinson, parálisis cerebral infantil…), y esto a su vez genera una demanda por parte de la población afectada, que llegan a realizar peticiones a los gobiernos.

Matesanz hace hincapié en que en España y en toda la Unión Europea, la utilización de células madre, dejando fuera los trasplantes de progenitores hematopoyéticos, está considerada como medicamento. Si tienen eficacia clínica demostrada, cualquier administración de células madre, fuera de las hematopoyéticas de la sangre, tiene que estar bajo la autorización de las agencias regulatorias del medicamento europea y española (EMA y Aemps), y en caso contrario sólo podrán utilizarse bajo protocolo de ensayo clínico. De hecho, varios hospitales españoles están realizando estudios con células madre en diabetes y tratamiento de infarto de miocardio.

El objetivo de la resolución es fortalecer el marco jurídico de estos países, incluyendo normativas que regulen la terapia celular, ya que en América Latina, no tienen consideradas como medicamento las células madre, y en muchos países tampoco existe un organismo regulador del medicamento, con lo que el control de este tipo de actividades es mucho más complejo.