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Gaceta Médica Madrid | jueves, 18 de septiembre de 2014 h |

España es líder en la realización de técnicas de endoscopia bariátrica, una solución que cada vez tiene más protagonismo en el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso, dos de los problemas de salud pública que más recursos sanitarios consumen al asociarse a enfermedades muy prevalentes como la hipertensión y la diabetes tipo II. De ahí que sea precisamente Madrid, la capital española, la sede elegida para celebrar el Primer Curso Internacional de esta disciplina, que reunirá entre el jueves 18 y el viernes 19 de septiembre a los mejores expertos mundiales en estas técnicas que evitan ingresos hospitalarios y complicaciones y procuran una rápida recuperación del paciente.

Y, debido a este liderazgo en técnicas de endoscopia bariátrica, Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del hospital Universitario HM Sanchinarro de Madrid y co-organizador del curso, destacó que “cada vez es mayor el número de expertos que vienen a formarse a nuestro país”. Paradójicamente, en Estados Unidos, uno de los países del mundo con mayores tasas de obesidad, se están empezando a utilizar ahora. Tanto es así que, como explicó Manoel Galvao, experto mundial en Endoscopia de la Obesidad del Gastro-Obeso Center de Sao Paulo, en Brasil, y también co-organizador del curso, España y el continente europeo en general “lleva 15 años de ventaja a Estados Unidos en los tratamientos endoscópicos de la obesidad, ya que allí muchos de ellos están todavía en estudio”.

En la reunión se revisará el estado actual de seguridad y eficacia de las distintas técnicas de endoscopia de la obesidad a través de la experiencia que aportan los expertos mundiales en cada una de ellas. Los especialistas asistirán a sesiones y talleres en los que se realizará una actualización de todas las estrategias e intervenciones actuales y futuras para el abordaje multidisciplinar de la obesidad. El reto del mismo es el de intentar sacar indicaciones y conclusiones que ayuden a utilizar mejor cada una de estas herramientas terapéuticas.

Los expertos están de acuerdo en la importancia de detectar precozmente un problema de obesidad y sobrepeso, antes de que evolucione a grados de obesidad más severos y se presenten las comorbilidades y porque es más sencillo tratar la enfermedad en estadíos iniciales. Las técnicas endoscópicas pueden ser de ayuda ya en la adolescencia ya que, como señala López-Nava, “no altera el crecimiento, lo que es una opción para tratar a adolescentes para que su obesidad no aumente tanto o para que cambien sus hábitos y se reeduquen”.

Durante los últimos años se han desarrollado al menos siete procedimientos de cirugía endoscópica bariátrica que han permitido que las intervenciones sean mucho menos invasivas, más seguras y con recuperaciones casi inmediatas. Entre las técnicas existentes destaca el método Apollo, en el que se realiza la tradicional “reducción de estómago” pero introduciendo el instrumental quirúrgico a través de la boca, sin necesidad de abrir el abdomen, lo que supone un menor riesgo que la cirugía convencional. “Esta técnica consiste en reducir el volumen disponible en el estómago, suturando sus paredes gástricas, lo que reduce la ingesta de alimentos. Se acerca a las gastroplastias de reducción de estómago que se han realizado quirúrgicamente, pero sus ventajas son que tiene una tasa de mortalidad 0 y una recuperación de menos de 24 horas, reduciéndose las complicaciones en un 95 por ciento” asegura López-Nava

Otra opción frente la reducción quirúrgica tradicional es disminuir la capacidad del estómago haciendo pliegues y suturándolos. Esta técnica, que se realiza igualmente a través de la boca, se denomina método POSE y está específicamente recomendada en casos de obesidad extrema (IMC superior a 27). Es un método preparado para permanecer toda la vida en el estómago; no obstante, si el paciente lo estima necesario se puede hacer reversible. Por otra parte, están los denominados balones ingeribles, que el paciente traga en forma de cápsula y se hinchan en el estómago. Estos dispositivos logran una saciedad más rápida y una reducción de la ingesta de alimentos.

Asimismo, existen los balones intragástricos, que ayudan a que quepa menos alimento en el estómago y se tenga sensación de saciedad; el doble balón, recomendable para todos aquellos pacientes con un patrón alimentario compulsivo, puesto que al estar ocupando gran parte del estómago, se aceptará mucha menos cantidad de alimento. Durante el curso se hablará también del Endobarrier, una técnica especialmente indicada para diabéticos y que ayuda a adelgazar sin ningún tipo de cambio permanente en sus cuerpos. El Endobarrier actúa creando una barrera entre la pared intestinal y los alimentos. Al crearla, produce un cambio en los niveles hormonales, incluyendo la regulación de azúcares.

Los expertos han querido finalizar explicando que actualmente se está trabajando en hacer técnicas con imanes en el intestino, algunas intervenciones de mangas gástricas completas del estómago por la boca, técnicas de aspiración que permiten al paciente succionar y vaciar un tercio de los alimentos contenidos en el estómago o balones que se ingieren y no necesitan endoscopia para extraerlos.