Almudena Fernández Madrid | viernes, 13 de marzo de 2015 h |

Conseguir la vacuna contra la varicela en estos momentos es difícil, incluso acudiendo a hospitales privados, sin embargo, este intento “es una situación desesperada” para las familias a la que no tendría que haberse llegado, tal y como explicaron a GM desde el Grupo de Vacunas de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (Aificc) en el marco de su III Jornada de Vacunas en la que se analizan cada año las novedades en este ámbito.

Y es que, en relación con la situación actual en torno a esta inmunización, aseguran que como sociedad científica están “en desacuerdo con la limitación a la disponibilidad de la vacuna en las farmacias españolas” a causa de la decisión tomada desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) de clasificarla como de uso exclusivo hospitalario “sin escuchar a los expertos”, algo que, a juicio de Aificc ha generado “un problema entre los profesionales que prescriben, recomiendan y administran las vacunas”.

En cuanto a la posible solución a esta dificultad, desde el Grupo de Vacunas de Aificc señalaron que la situación ideal seria la introducción de la vacuna en el calendario sistemático a partir de los 12 meses de edad —tal y como solicitan también los pediatras— pero matizan que, mientras no se pueda asumir económicamente este coste, se vuelva a la situación anterior, en la que los pacientes tenían libre acceso a esta inmunización en las oficinas de farmacias.

En relación con la vacunación en el adulto, insistieron en que el calendario de vacunaciones sistemáticas tiene continuidad en esta edad. Dentro de las vacunas sistemáticas está la vacuna contra el tétanos y difteria, la rubeola, parotiditis, sarampión y varicela a los no inmunes y contra la gripe y el neumococo a partir de los 60 años, además de las que pueden estar indicadas de manera individual por presentar algún factor o situación de riesgo de tipo personal o profesional.

En cuanto a las novedades, en el último año en Cataluña se introdujo la vacunación contra la tos ferina en las embarazadas durante el último trimestre de gestación y, con una cobertura aproximada del 56 por ciento, “se han reducido de manera importante los casos en recién nacidos”.