josé Soto, director gerente del Hospital clínico san carlos

br

| viernes, 08 de noviembre de 2013 h |

Pregunta. ¿Qué supone para el hospital haber recibido el Premio BiC en Responsabilidad Social Corporativa?

Respuesta. Para nosotros es muy importante porque nuestra meta es que, además de prestar servicios sanitarios desde el ámbito de la gestión especializada que pretendemos que sean excelentes y en constante mejora, la sociedad nos vea como agentes que pueden mejorar su salud. En ese sentido tenemos que darle todo aquello que cabría esperar de alguien que intenta mejorar su salud. ¿Cómo? pues, por ejemplo, respetando el medioambiente, no agrediendo al entorno en el que estamos, ni a la ciudad que nos acoge, estando presentes en el sistema educativo —porque la salud de uno depende más que de los servicios sanitarios de dónde nace, de cómo se educa—. Si hacemos dejación de estas responsabilidades estamos no actuando ante ese reto que es mejorar la vida y añadir salud. Tenemos la convicción de que debemos ofrecer a nuestros ciudadanos nuestro propio conocimiento en salud y abrir el hospital a que se incorporen estrategias, acciones, programas de encuentro entre la sociedad y el hospital para hablar de salud, pero también de música, historia, cultura, educación, compartir deportes, estar con los jubilados para organizar torneos, estar en las ferias de fin de semana, enseñar a la gente cursos de cocina sana… Todo esto implica el conocimiento, no tanto gastar recursos. Si sumamos nuestro conocimiento al de los profesionales sanitarios estamos cumpliendo con la exigencia de que la sociedad tenga resultados y oportunidades de beneficiarse de todas estas cosas que esta organización puede darle. No dárselo es una irresponsabilidad.

P. ¿Hasta qué punto se encuentra la RSC interiorizada dentro de la estrategia del hospital?

R. Desde luego no es algo improvisado. Está en la misión, en la visión, en la relación de valores y en nuestras líneas estratégicas se recoge como primer ámbito estratégico de actuación. Lo trabajamos mucho. Se trata de la voluntad de toda la organización recogida en sus declaraciones y actuaciones programáticas.

P. ¿El concepto es entonces ser una organización no sólo vinculada a la enfermedad, sino también como generadora de salud en los ciudadanos?

R. Hay que pensar en los ciudadanos, no sólo en los pacientes. Hay que trasladar a los ciudadanos las actuaciones de salud que los médicos, las enfermeras, los trabajadores sociales del hospital dominan y conocen y aceptan la responsabilidad de trabajar junto a los ciudadanos para concienciar y preservar la salud interpretándola como la OMS: un estado de completo bienestar físico y psíquico de la población. Por tanto, hablamos de cosas que a lo mejor podrían sorprender. Creemos que sí actuamos aumentando la salud, por ejemplo, favoreciendo el relajo en un concierto de piano, organizando un debate literario…

P. La RSC lleva implícita una mejora de la calidad, una necesidad de caminar hacia la excelencia ¿qué valor aporta al modelo de gestión sanitaria?

R. Mucho evidentemente, porque se trata de acercar la sanidad a las preocupaciones de la sociedad. La sociedad es, en términos empresariales, nuestro cliente potencial y si nosotros nos adelantamos a las demandas de ese cliente estaremos sorprendiéndolo. Y si sorprendemos al cliente lo fidelizamos. Hay que convencer al paciente de las posibilidades que tiene de vivir mejor, de tener mejor salud y eso nos beneficia a corto plazo. Primero nos valorarán mejor, puesto que nos conocen, y segundo se va a evitar eso de que la gente al primer síntoma tenga que venir al hospital. Todo ello va a beneficiarnos en cuanto al empleo de recursos previstos para la asistencia sanitaria en este hospital.

P. Parece que este concepto se asocia más frecuentemente a las organizaciones privadas, ¿es más complicado llevar a cabo políticas de este tipo en la pública?

R. En lo privado se ven resultados a corto plazo, y por tanto, si consiguen ingresos derivados se ve rentabilidad a corto plazo. En el ámbito público es lo mismo, aunque no tratamos de maximizar los beneficios monetarios, sí que tratamos de ajustar los costes incurridos al mínimo y a corto plazo tienes resultados al educar a la población o evitar problemas de salud antes de llegar al hospital. Aunque es más difícil verlo en términos de rentabilidad económica financiera que en las clínicas privadas o en el ámbito empresarial privado, claro que la hay.

P. ¿Cómo estamos en España con respecto a otros países europeos?

R. A nosotros muchas veces nos ven como unos bichos raros. Desde el hospital instrumentalizamos todas las estrategias de encuentro con la sociedad en un aula virtual, un contenedor que se llama Aula Social Pedro Zarco, en homenaje a un cardiólogo del centro que se distinguió por su preocupación social y fue el presidente de la Organización Médicos frente a la Guerra Nuclear y que incluso recogió el Premio Nobel de la Paz. Así por ejemplo, el mes pasado tuvimos dos actos, una tertulia con un autor de novelas y una presentación de un libro sobre las emociones. Esto hace que se nos mire con extrañeza y se pregunten si lo que queremos es que aparezca el gerente en los medios o cosas así… Es difícil apoyar la RSC desde los hospitales públicos porque no se ve la utilidad inmediata. Es cierto que es necesario algún recurso que hay que emplear estructuralmente, conseguir una organización interna en el hospital que lleve acabo estas cosas y esto se puede ver como un derroche de recursos. Es muy complicado mantener un programa a largo plazo. Hacemos 20-25 acciones al año de este tipo y es muy difícil mantener el espíritu de seguir trabajando para ello.

P. ¿Qué papel juega en todo esto la comunicación?

R. Nosotros abrimos el hospital. Todos los meses recibimos a niños que visitan el centro para que pierdan el miedo a los servicios de salud, o desplazamos un médico a los centros jubilados de Moncloa para explicarles cómo pueden mejorar su salud. Estamos invitando a la gente a que venga a conocernos y es nuestra responsabilidad, no es un capricho. Queremos estar en todos los sitios para tener incidencia en salud, pero en la calle no sólo en la consulta. Pero es muy complicado, por eso hay tan pocas experiencias de éxito. Seguiremos incorporándonos a todos los ámbitos en los que la sociedad esté a gusto con nosotros.

“La sociedad es, en términos empresariales, nuestro cliente potencial, si nosotros nos adelantamos a sus demandas, estaremos sorprendiéndolo y si lo sorprendemos, lo fidelizamos”