J.P.R. Madrid | viernes, 30 de octubre de 2015 h |

La falta de transparencia en la financiación, la epidemiología o el escaso esfuerzo inversor en prevención son los principales puntos débiles del Plan para el abordaje de la hepatitis C, según han puesto de manifiesto un grupo de expertos en el informe ‘Cómo implementar un plan integral para la hepatitis C en España’, elaborado por la consultora Pricewaterhouse Coopers (PwC), con la colaboración de la compañía farmacéutica Gilead.

Uno de los obstáculos que han encontrado la estrategia a la hora de arrancar ha sido el desconocimiento de la prevalencia de la enfermedad. El secretario de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), Javier Crespo, lamentó que no existan datos “sobre la magnitud del problema, las cifras son muy cambiantes”. Las estadísticas oficiales indican que solo un 40 por ciento se encuentra diagnosticado, aunque podría ser incluso menos, según la AEEH.

La principal fortaleza se encuentra en la línea terapéutica. “En España tenemos una amplia gama para combatir la hepatitis C, cualquier medicamento aprobado por la FDA o la EMA está disponible en España”, destacó Crespo. Esta situación ha permitido “reducir la conflictividad social”. Las comunidades están administrando los fármacos a todos os pacientes que lo necesitan.

No obstante se han encontrado con el problema de la falta de transparencia en la financiación. Tanto la gerente asistencial de Atención Hospitalaria de la Comunidad de Madrid, María Luz de los Mártires como el subdirector general de Optimización e Integración de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana, José Manuel Ventura, quienes admitieron que no conocen el coste de los tratamientos, aunque señalaron que están indicando sin “restricciones presupuestarias”. Por su parte, el jefe del Servicio de Gastroenterología y hepatología del Hospital Universitario Majadahonda- Puerta de Hierro, José Luis Calleja, señaló que la financiación debe dirigirse también a la prevención y al diagnóstico precoz.