Almudena FernÁndez Madrid | viernes, 21 de noviembre de 2014 h |

Aunque se habla de la inminente unión de las tres sociedades de primaria, José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), explicó a GM que pasarán unos años hasta así suceda.

Pregunta. ¿Cómo está afectando la escasez de recursos a la atención en AP? ¿Considera que ha disminuido la calidad?

Respuesta. Absolutamente. Yo creo que en AP nos sentimos maltratados por los gestores, también es cierto que hay variabilidad intraautonómica, pero venimos reclamando desde hace mucho tiempo que se la dote de más recursos y, sobre todo, de más responsabilidad. Además, persisten los problemas históricos de tasas de reposición y sustituciones, que se profundizan en la que es la pariente pobre de la Sanidad, que es la AP, y existe mucha desmotivación.

P. ¿Cómo les afectará la nueva tasa de reposición anunciada por el Gobierno?

R. Somos un poco más optimistas, pasamos de un 10 a un 50 por ciento, y esto era impensable. Creemos que va a propiciar que aumente la oferta pública de empleo y esto tiene que redundar en un beneficio asistencial.

P. Se dice que la primaria es el centro del sistema, pero no se destinan a ella los recursos suficientes, ¿a qué cree que se debe?

R. La AP lleva reivindicando desde hace muchos años un 25 por ciento del presupuesto sanitario, y está en el 14-15, algo inaceptable. Llevamos unos años diciendo que el médico de familia tiene que abordar al paciente crónico y pluripatológico y que hay que vaciar los hospitales de crónicos, pero sin un adecuado presupuesto no se puede llevar a efecto. Hemos aceptado que ha habido muchos problemas, pero creo que es el momento oportuno de cambiar.

P. Y la investigación, ¿cómo se podrá potenciar en el primer nivel asistencial?

R. Es un problema histórico, endémico. El médico de familia ha estado en inferioridad de condiciones respecto al hospitalario, primero porque si quiere investigar no existe un reconocimiento, no ya económico sino curricular, de carrera profesional, y esto genera mal rollo y que la gente se desespere. En primaria en España se investiga muy poco y lo hace muy poca gente. La Administración no se da cuenta del potencial que tiene la primaria para investigar en patologías relevantes crónicas como hipertensión, diabetes, artrosis, que tiene que hacerse en primaria y nunca en el hospital.

P. Además, esto ayudaría a que más MFyC sean profesores de universidad…

R. Claro, porque muy pocos investigan y acceden al doctorado, y esto junto con acceder a publicaciones de prestigio en revistas de impacto es la semilla que facilita la entrada de calidad en las facultades de medicina. Lo que reivindicamos es que se produzca un cambio en las características que exige la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y de la Acreditación para reconocer a un profesor titular porque el MFyC tiene un ‘handicap’ respecto al hospitalario en investigación. Hay que cambiar los criterios de reconocimiento, así la medicina de familia accederá a los departamentos y será una especialidad elegida por los MIR.

P. Aunque todas las recomendaciones pasan por incrementar el número de médicos de familia, volvieron a reducirse en la última convocatoria, ¿qué opina al respecto?

R. Creo que no llega a 11 o 12 plazas menos respecto al año anterior, pero en cualquier caso la oferta es poca porque estamos pidiendo que el 50 por ciento de las plazas que se convocan sean para AP y actualmente es un 20 como mucho.

P. ¿Para cuándo las tres sociedades se unirán en una sola?

R. Estamos trabajando en actividades muy concretas las tres sociedades con muy buena sintonía, tanto en la ECOE, en investigación, con la MFyC y la universidad, y vamos a seguir en los próximos meses muy intensamente en la reivindicación de la recertificación para el médico de familia por parte de las sociedades científicas. Es un debate que nunca se ha aceptado y ahora estamos aceptando, y probablemente transcurrirán unos años antes de que sea viable tener una sociedad única de AP en España.