DSM-5/ La APA publicará la quinta actualización de su manual este mes de mayo

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R.C. Madrid | viernes, 05 de abril de 2013 h |

El DSM-5, la quinta actualización del ‘Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales’ de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), que se presentará en mayo, otorgará entidad propia al trastorno bipolar. La anterior actualización (DSM-4) la situaba “dentro de los trastornos del ánimo, como un subtipo”, explica Eduard Vieta, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínic de Barcelona y uno de los asesores internacionales que ha participado en la redacción de esta nueva actualización.

Pero esta no es la única variación. Gracias a unos cambios en la definición de las fases mixtas del trastorno bipolar, “ahora se permite que en una fase maníaca pueda haber síntomas depresivos y que, en una fase depresiva, pueda haber síntomas maníacos”, subraya Vieta. Un aspecto ya conocido, pero que se ve ahora reflejado en el diagnóstico.

A pesar de todo, Vieta no cree que haya grandes cambios en el DSM-5 al respecto del trastorno bipolar y considera que se produjeron variaciones más importantes en el DSM-4 como, por ejemplo, la necesidad de descartar trastorno bipolar para poder diagnosticar una esquizofrenia.

Además de la actualización en trastorno bipolar, este nuevo manual incluirá un nuevo subgrupo (trastorno del síntoma somático), dentro de la categoría ya existente de trastornos somatoformes. Una medida que ha sembrado la polémica a raíz de las declaraciones de Allen Frances, presidente del grupo de trabajo del DSM-4, que rechazó la inclusión de este nuevo subgrupo porque podía “generar diagnósticos erróneos”.

La explicación a todo esto, según Vieta, viene de “la presión que existe en Estados Unidos para reducir la amplitud de los trastonos mentales, ya que temen que se medicalicen demasiado conductas atípicas, pero no patológicas”. En su opinión, el problema real radica en que esta corriente liderada por Allen “asocia estigma a enfermedad” cuando no es así, ya que el DSM-5 no es más que “una clasificación de motivos de consulta para facilitar el entendimiento con otro profesional” y no una manera de etiquetar a nadie.

Precisamente este argumento también explica el porqué de las críticas a otro de los cambios que se quiere introducir en esta actualización: la posibilidad de diagnóstico de depresión por muerte de un familiar querido, algo con lo que Vieta se muestra de acuerdo.