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carmen m. lópez Madrid | miércoles, 16 de abril de 2014 h |

No se cansa de enumerar los bocados gastronómicos de su tierra aragonesa. Mari Lourdes, no sabe si nació o se hizo enfermera pero la experiencia le ha enseñado a mirar a los pacientes y a los jefes los ojos. A pesar de las dificultades, cree firmemente que los profesionales saldrán “de ésta”. Eso sí, tiene claro que al SNS le faltan ingredientes, aunque de conservantes artificiales está sobresaturado. Su máxima: “vamos a hacer haciendo”.

Pregunta. Uno de tus hobbies es la cocina, ¿crees que se le ha pasado el arroz al SNS?

Respuesta. Sí, pero no tanto como quieren algunos. El arroz no se ha pasado, muchos quieren cambiarlo a otro caldo que no se ha preparado con los ingredientes adecuados. Si ese caldo es privado, a lo mejor el arroz ya no es tan bueno como el que habíamos preparado con buenos elementos. En un SNS público, universal y equitativo, todos los comensales tienen derecho a un plato. Hay que exigir que los cocineros sepan hacer arroz y no vengan de hacer sólo macarrones.

P. Por tanto, ¿crees que prima más el precio de la paella, que la calidad de los ingredientes?

R.Claro. Es que quieren pagar poco por el arroz y que sepa como un fumé bueno, y le están poniendo dos pastillas de caldo concentrado. Estos añadidos tendrán sabor a rape, pero lo que tienen es mucho glutamato y subirá la tensión. Tenemos que enseñar que con cuatro espinas y cuatro cabezas podemos hacer un fumé muy bueno y saludable.

P. ¿Está infravalorada la Enfermería?

R. Sí. Aunque todos los políticos dicen que en un hospital o en Primaria sin la Enfermería no saldrían adelante.Las enfermeras somos silentes, pero ya estamos hartas. Nos tenemos que hacer valorar y conocer más.

P. Hablando de gestión, ¿la autonomía de gestión está camuflada con ese caldo concentrado?

R. ¿Quién tiene que llevar la gestión clínica? ¿Tiene que ser un médico…? El día que la gestión clínica la lleve la persona mejor preparada del equipo, se hará gestión clínica.El SNS necesita profesionales que tengan prevista una estrategia para diseñar el equipo, conocer sus objetivos y qué queremos conseguir con los pacientes y usuarios.

P. ¿Es como a un cocido que sin algunos ingredientes no sabe igual?

R. Claro, es igual que si al cocinero se le ha olvidado la sal. Da lo mismo, ya que el comensal notará igualmente que está soso.

P. ¿Tiene sobrepeso la Sanidad?

R. De algunos puestos directivos sí. Hay altos cargos sin formación y están comiendo fast food. Sin embargo, de enfermería están famélicos. Hay mucha desnutrición en nuestra especialidad.

P. Teniendo en cuenta la situación de paro, las migraciones, etc… ¿es fácil que se nos queme la comida?

R. Para solucionar la Sanidad hay que despolitizarla. Cuando haya partidos políticos que crean que el centro del sistema es el usuario y que con eso no se hacen votos, entonces conseguiremos cosas. Si la Sanidad está avanzando es por los profesionales. Nos están fastidiando con estos seísmos y aún así estamos trabajando.

P. ¿Hay algún garbanzo negro en el SNS?

R. No me retes. Vamos a ver es que no hay garbanzos negros, el problema es que no tenemos buenos mandatarios. No se puede llegar a un ministerio a aprender, ¡Qué ganan mucho! Gracias a Dios tenemos una secretaria general que sabe de Sanidad, por algo es aragonesa.

P. La novela de intriga es otro de tus fuertes. En Sanidad, ¿qué te intriga realmente?

R. Me intriga que se quieran cargar la Pública para ayudar a los amigos.Con los profesionales no se puede jugar.

P. ¿Cuál es el enigma de una vida saludable?

R. No hay enigma. Es más fácil hacer una vida saludable que una vida insana. Lo que pasa es que ahora estamos en un proceso de aculturización, pero nosotros venimos de la dieta mediterránea en la que las familias cenaban alrededor de una mesa y en el centro siempre había una ensalada.El enigma es cómo hemos llegado a esta marranez, con lo bien que se comía en España y además más barato.

¿Un plato preferido? Tortilla de patatas y cebolla

de Fuentes con dos lonchas de jamón de Teruel

y un tomate rosa de Barbastro.

¿Cocinar o restaurante? Cocinar siempre y si se lo pueden comer amigos y familiares es una felicidad orgásmica.

¿Dulce o salado? Salado siempre y poca sal.

¿La clave de una buena alimentación? Variación, equilibrio, huerta, agua…

¿Un alimento prohibido? No hay alimentos prohibidos, algunos están mal usados

Un libro… ‘El Principito’. Se lo recomendaría a más de uno para que se lo lea y se lo estudie para que aprenda a ver con el corazón.