EN PROFUNDIDAD/ Hospitales sostenibles

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El aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático hace que cada vez más iniciativas se encaminen al ahorro energético. Los hospitales españoles comienzan a dar pasos en este sentido, con la instalación de energías renovables o campañas de sensibilización
| 2009-09-20T18:00:00+02:00 h |

• Plan Hospisol de la Junta de Castilla y León:14 hospitales de la comunidad se han sumado desde 2002 al plan Hospisol. Cuentan en total con 3.500 metros cuadrados de placas para la captación de energía solar térmica que proporcionan el 60 por ciento del agua caliente sanitaria (ACS).

• Campaña Hospitales Sostenibles del Instituto Municipal de Asistencia Sanitaria de Barcelona (IMAS): los cinco centros que integran IMAS iniciaron en 2007 una campaña dirigida a sensibilizar al personal del hospital de la necesidad de ahorro energético además de implementar medidas que reduzcan el consumo de agua y electricidad.

• Servicio Andaluz de Salud: aplica un Sistema Integral de Gestión Ambiental común para todos sus centros (SIGA SAS). El centro Virgen de las Nieves de Granada, además de diversas medidas de ahorro de electricidad y agua, incluye el suministro de productos de alimentación ecológica.

• Hospital Sanitas La Moraleja: es el primer hospital de la Comunidad de Madrid que supera el Estudio de Impacto Medioambiental. Todas sus habitaciones están orientadas al sur y utiliza paneles solares para el ACS.

• Fundación Hospital de Calahorra: cuenta desde 2002 con un plan de Acción Medioambiental. Destaca su labor de sensibilización a través de un portal ecológico.

Carolina Gamazo

RSC

Las fábricas, los medios de transporte, los electrodomésticos, la calefacción, el aire acondicionado… la sociedad actual cuenta con una gran necesidad de consumo energético. Esta alta dependencia provoca que no sólo peligren las reservas mundiales de petróleo o gas natural sino que, además, se produzcan grandes alteraciones en el medio ambiente. Uno de los problemas principales son los gases emitidos en la producción de energía, sobre todo CO2. Es el llamado cambio climático: estos gases permanecen retenidos en la atmósfera y parte de la radiación que emite el sol se queda atrapada, provocando un gradual ascenso de las temperaturas.

Uno de los sectores que produce un mayor gasto de energía son los hospitales. El sector hospitalario cuenta con una demanda energética muy alta, debido a su constante necesidad de suministro —24 horas al día, 365 días al año—, para el equipamiento médico, requisitos especiales en la calidad de aire interior, además de energía para el agua caliente sanitaria, la calefacción o el aire acondicionado. En Andalucía, por ejemplo, el gasto energético de los hospitales supone un 20 por ciento del total, según la Sociedad Española de Ingeniería. Si bien es cierto que los centros hospitalarios no se pueden privar de estos recursos, también es verdad que una apuesta clara y contundente del sector de la salud por el ahorro energético podría disminuir de forma considerable las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La consideración por el medio ambiente y el gasto energético va ganando peso y las políticas gubernamentales poco a poco se encaminan a potenciar el ahorro, con ayudas a la compra de electrodomésticos y automóviles o las subvenciones para la implantación de parques eólicos o solares pero, ¿qué hacen los hospitales por el ecosistema?

En un informe hecho público en mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que “el uso de energía por parte del sector sanitario, y las consecuentes emisiones tóxicas, minan la salud de las mismas comunidades que el sector está destinado a atender”, instando así a los hospitales a unirse a la lucha contra el cambio climático con medidas como la incorporación de paneles solares y turbinas eólicas, la implantación de lamparillas de bajo consumo o el uso de medios de transporte más eficientes.

Energía renovable en hospitales

Aunque queda mucho por hacer, el sector de la salud ya ha emprendido diversas iniciativas para introducir sistemas de energías renovables y ahorro en los centros hospitalarios. En este sentido, destacan los proyectos de implantación de placas solares para producir energía. Éste es el caso de un plan iniciado por la Junta de Castilla-La Mancha en 2003, denominado Hospisol, que consiste en la instalación de placas solares en las cubiertas de los hospitales de la región para la producción de agua caliente sanitaria (ACS) en los que suministrará el 60 por ciento de la energía destinada al ACS.

Este plan —elaborado de forma conjunta entre la Consejería de Sanidad y la de Economía y Empleo a través del Ente Regional de Energía (EREN)—, se inició en enero de 2004 con la instalación de placas solares en el Hospital del Bierzo, en Ponferrada. Siete años después, el Plan Hospisol abarca a 14 hospitales de la comunidad (el objetivo son 23 centros), y ha conseguido un ahorro energético de 4.377.600 kWh, lo que ya ha supuesto un ahorro económico de 437.600 euros.

Sin embargo, la apuesta del sector de la salud por las energías renovables no sólo supone un ahorro económico y de disminución del impacto medioambiental, sino que además, tal y como señala Jorge Jove, jefe del Área de Energía Solar del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), uno de los responsables del proyecto Hospisol, “los hospitales son lugares que reciben a una gran cantidad de personas, por lo que el ejemplo por parte de estos centros de un uso eficiente de la energía podía contribuir a incrementar la concienciación de la sociedad”, destaca. Estas placas suponen el ahorro de un 60 por ciento del total de energía destinada al agua caliente sanitaria, que se utiliza para un total de 7.000 camas, y que supone ahorro de más de 560 toneladas equivalentes de petróleo al año. De hecho, este plan recibió en 2008 el Premio Europeo al mejor proyecto energético en el sector público.

“Lo que estamos haciendo nosotros en los hospitales es exportable —aseguró Jove—; hay otras comunidades a las que les ha gustado la idea. Por ejemplo, Murcia está llevando a cabo un proyecto similar”. La Agencia de Gestión de Energía de la Región de Murcia (Argem) promueve una instalación mixta, con placas solares térmicas y calderas de biomasa en el Hospital Comarcal del Noroeste que permitirá abastecer el 50 por ciento de la demanda de energía del centro sanitario.

Un dato a destacar es que a partir de ahora todos los hospitales de nueva construcción que cuenten con más de 100 camas deberán incorporar en sus cubiertas placas solares térmicas, tal y como dicta el Código Técnico de Edificación. “Los hospitales también deben incorporar una superficie mínima de paneles solares fotovoltaicos para producir energía y verterla a la red, es su obligación”, explica Evangelina Nucete, técnica de eficiencia energética de la organización sin ánimo de lucro WWF.

Concienciar al personal, imprescindible

Los hospitales que forman parte de Instituto Municipal de Asistencia Sanitaria de Barcelona (IMAS) no cuentan por el momento con energías renovables entre sus instalaciones, debido a su antigüedad. Sin embargo, el IMAS inició en 2007 una campaña destinada al ahorro de los recursos energéticos, denominada ‘Hospitales Sostenibles’.

Esta campaña tuvo dos objetivos, uno dirigido a concienciar al personal del hospital sobre la necesidad de no desperdiciar los recursos y otro a implantar pequeñas reformas estructurales que permiten el ahorro de agua o electricidad. En cuanto a este segundo objetivo, se han instalado perlizadores en grifos y duchas para disminuir la presión, células fotoeléctricas que detecten la presencia de personas para controlar la iluminación o un rediseño de circuitos eléctricos, para sectorizar la iluminación y que no se enciendan todas las luces a la vez.

Por otro lado, esta campaña está dirigida a sensibilizar a todo el personal del hospital, desde los médicos y enfermeras hasta el personal de mantenimiento y cocina. La campaña consistió en la elaboración de mensajes y eslóganes con ideas muy sencillas y centradas en ahorro de los recursos, como ‘la luz es energía, si la apagas no gastas’. “Hemos ido lanzando mensajes sobre la importancia de apagar las luces cuando sales de una habitación, o que no suban mucho la temperatura del aire acondicionado… hay medidas activas donde se pide que el paciente o el personal colabore”, indica Elísabet Izquierdo Asensio, directora de nuevas tecnologías del IMAS.

Además, el IMAS editó un manual de buenas prácticas, con consejos sencillos que el personal del hospital puede aplicar también en sus casas. La directora de nuevas tecnologías coincidió con el responsable de Castilla y León en que ejercitar este tipo de prácticas en hospitales supone una onda expansiva, por su alta afluencia de ciudadanos, a lo que sumó la alta formación del personal del hospital. “El colectivo asistencial es personal que tiene una alta formación, son capaces de entender estas medidas y hacer que la gota se propague. De los hospitales se transmite a la familia de los pacientes y la gente traslada esa cultura a su casa”, agregó. Este tipo de medidas ya suponen un ahorro del 10 por ciento en agua y del 12 por ciento en energía eléctrica.

En cuanto a la necesidad de concienciación, la responsable de WWF afirmó que según los últimos estudios demoscópicos, la sensibilización de la sociedad ha crecido en este aspecto y la crisis, aunque su orientación sea económica, también ha contribuido a incrementar el ahorro energético.