GACETA MÉDICA Madrid | viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

El Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Clínico San Carlos ha puesto en marcha la consulta de terapia con ondas de choque para el tratamiento de diferentes patologías del sistema musculo-esquelético de forma no invasiva, introduciendo la ecografía para localizar la zona lesionada mejorando la técnica de aplicación.

La terapia con ondas de choque aplicada por los médicos rehabilitadores mejora la función en los procesos dolorosos del aparato locomotor, favoreciendo la reparación ósea y la regeneración de los tejidos lesionados, a través de los efectos mecánicos y biológicos que proporciona.

Además, presenta escasos efectos secundarios y disminuye la demanda de tratamiento fisioterapéutico, de infiltraciones y de intervenciones quirúrgicas, facilitando la incorporación precoz del paciente a sus actividades cotidianas, lo que supone una mejora en el coste-efectividad del proceso.

En esta nueva consulta, se realizan una media de tres sesiones por paciente —una por semana— con una duración de diez minutos cada una. La frecuencia, la intensidad y el número total de pulsos aplicados, se ajusta según las necesidades de cada paciente, siguiendo los protocolos, la patología a tratar y la respuesta al tratamiento. Todos los pacientes son revisados a los tres meses. Desde su puesta en marcha han sido tratados cerca de 50 pacientes y los resultados obtenidos han sido óptimos.

Ondas acústicas

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía. Durante más de 30 años han sido aplicadas con éxito para desintegrar cálculos en vías urinarias y desde hace 15 años se utilizan para tratar patologías del sistema músculo-esquelético.

En la actualidad, existen tres modelos de generadores de ondas de choque: el electrohidráulico, el piezoeléctrico y el electromagnético.

El servicio de Medicina Física y Rehabilitación del hospital cuenta con el generador de ondas de choque piezoeléctrico, que actúa impulsando simultáneamente varios cientos de piezoelementos montados en una bandeja esférica, generando así ondas esféricas autoenfocantes.