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Hematología/ Primer simposio sobre enfermedad tromboembólica (ET) y fertilidad

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c. ossorio Barcelona | viernes, 22 de febrero de 2013 h |

La relación entre la trombofilia y los problemas tromboembólicos con los abortos de repetición y otras complicaciones obstétricas se conoce desde hace al menos tres décadas. Sin embargo, con el aumento actual del empleo de técnicas de reproducción asistida (TRA) cada vez se establece una mayor asociación con otros problemas reproductivos, como los fallos recurrentes de implantación, según explica Pedro Viscasillas, jefe clínico de Fertilidad del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Sant Pau de Barcelona, añadiendo que también se sabe que las TRA aumentan el riesgo de tromboembolismo.

En este escenario con certezas pero también sembrado de dudas, se ha celebrado en Barcelona el Simposio Trombosis y Fertilidad, que bajo el aval de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología y la Sociedad Catalana de Hematología y Hemoterapia, y el patrocinio de Sanofi, ha unido a ginecólogos y hematólogos para establecer consensos de actuación.

Más riesgo con el SHO

El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO), uno de los efectos adversos de la fertilización in vitro (FIV), es el principal factor de riesgo de trombosis durante el primer trimestre de embarazo tras FIV, que se ve aumentado hasta 100 veces con respecto a un embarazo espontáneo, puntualiza Amparo Santamaría, médico consultor de la Unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital Sant Pau y directora del simposio.

En aquellas mujeres sometidas a FIV que no padecen ese síndrome, el riesgo de trombosis es diez veces mayor.

Dudas en la conexión

Jordi Fontcuberta, jefe de la Unidad de Trombosis y Hemostasia del San Pau y presidente del simposio junto a Viscasillas, señala que se desconoce si hay una verdadera conexión entre la hemostasia y la progresión del embarazo mediante FIV, y por ello el objetivo es aclarar si en las mujeres en las que fracasa la FIV existe una asociación con algún factor de la coagulación, como mutaciones del factor V Leiden, de la proteína 20210A, o del Locus AB0, relacionadas con el riesgo de trombosis.

Por su parte, Santamaría añade que el fallo de implantación en algunas mujeres se asocia en un 68 por ciento de los casos a algún defecto único o combinado de trombofilia, según los últimos estudios, y de ahí que en las guías de buena praxis de la Sociedad Española de Fertilidad se recomiende, siempre como parte de estudios, realizar un test de trombofilia en mujeres con ciertos problemas de fertilidad o abortos de repetición.

Trombosis venosas

Mª Dolores Tàssies, médico consultor del Servicio de Hemoterapia y Hemostasia del Hospital Clínic de Barcelona, confirmó que los cambios hormonales provocan cambios en la hemostasia, como aumento de factores procoagulantes y diminución de fibrinolíticos. De hecho, en algún estudio se ha comprobado que las mujeres con fallos repetidos de implantación presentan tiempos de lisis de coágulos más largos.

La experta indicó que las TRA se asocian principalmente a enfermedad tromboembólica venosa en extremidades superiores o cuello, mientras que la trombosis arterial es menos frecuente y está más asociada a mortalidad.

Durante la reunión se presentó el primer protocolo creado por el Comité ARTHE (Assisted Reproductive Technology & Heparins) en tromboprofilaxis y fertilidad, que establece pautas sobre profilaxis antitrombótica dependiendo de los factores de riesgo que presente cada caso.