Carmen M.López Madrid | viernes, 27 de noviembre de 2015 h |

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero en este caso la máxima no se cumple. Sepa el lector que se enfrenta a una entrevista irónica y con una buena dosis de humor, con permiso del SNS. Si en el primero, prefirió mantener su anonimato, con este libro Satur da la cara, con ayuda de su creador, que por cierto, ahora sí, viene a hablar de su libro (Ver GM nº 533).

Pregunta. Satur o Héctor, ¿cómo prefieres?

Respuesta. Ahora me llaman Satur por los pasillos, así que como prefieras.

P. Puesto que a Satur ya la entrevisté, ¿cómo sobrevive Héctor en el hospital?

R. Es complicado. Gracias al humor y a ponerle buena voluntad, va saliendo para adelante todo.

P. Con ‘La vida es suero’ hacías un análisis de la situación laboral de enfermería en clave de humor, ¿qué ofrece ‘El tiempo entre suturas’?

R. Vuelve a ser una puerta a la trastienda de la enfermería, con temas como los camisones, el hospital, los sueros que son la barra libre de los hospitales, etcétera.

P. ¿Dejamos el capítulo de la prescripción enfermera para otro libro?

R. La verdad es que el real decreto de prescripción podría ser una novela negra. Han sido muchos años para que de repente el día anterior a su publicación, se modifique. Gracias al famoso ‘artículo’ la profesión retrocede a los años 60.

P. ¿Cómo llamarías a esta novela?

R. ‘Satur vuelve a ponerse la cofia’.

P. ¿Tus ‘compis’ se identifican con los personajes?

R. Hay alguna que sí, pero siempre suele ser con el personaje malo.

P. Tu relación con la señora de la bolsa de empleo va un poquito mejor. ¿Esto significa que las reposiciones están en campaña electoral?

R. Significa que Satur es más vieja y tiene más puntos en la bolsa de empleo y accede a contratos un poco mejores. Es cierto, que en plena campaña electoral se intentan maquillar las contrataciones, pero cuando pase el 20-D todo volverá a ser igual.

P. ¿El tiempo del ministerio está suturando?

R. Creo que están intentando apurar el suero hasta la última gota. Cambiando el glucosado por el fisiológico, pero no consiguen dar con la fórmula magistral.

P. El turismo de oposición es un capítulo muy oportuno, teniendo en cuenta que Castilla y León, no es región para viajar…

R. Soy uno de los 22.000 afectados que ha pagado la tasa, que por cierto no nos han devuelto. Somos una gran cantidad de enfermeros que hemos pagado 30 euros cada uno y ese dinero no sabemos dónde está, ni tienen intención de devolver. Las oposiciones de Canarias van por el mismo camino.

P. ¿Me abrevias la sanidad en 150 caracteres?

R. Recortes, precariedad pero con muy buena voluntad de los sanitarios.

P. Un hastag para el momento que estáis viviendo las enfermeras…

R. #vueltaalacofia

P. ¿Le hace falta esparadrapo a las profesiones médica y enfermera?

R. Históricamente ha habido mucha tirantez entre ambos colectivos. Además, las series de televisión se encargan de liar a médicos con enfermeras, otro mito hospitalario, ya que trabajamos en pijama y la mitad del trabajo ya está hecho. Pero sí que es cierto que en el fondo el ambiente no es malo y nos llevamos bien.

P. Entre los responsables sanitarios hace falta una “lista de sustitución urgente”…?

R. Hace falta una lista de reposición, pero ya. Es cierto que los representantes de los colectivos sanitarios y políticos cogen el sillón y no hay manera de que se actualice el tema,

P. ¿Qué tipo de enfermera eres?

R. Los enfermeros sustitutos somos “la enfermera peonza”, un modelo que no viene en el libro. Cuando llegas a un sitio nuevo al final lo que haces es girar sobre ti mismo buscando el material, las compañeras, etc.

Me prometiste una segunda parte, no me has defraudado, ¿tercera? Hay buen material, los hospitales son una fuente de anécdotas de lo más absurdas.

¿Qué es más fácil ser escritor o enfermero? Lo difícil es que te publiquen el libro. La realidad siempre supera a la ficción y en ocasiones es más difícil ser enfermero por las situaciones dramáticas que vives.

Emotis para la Sanidad: