Interterritorial/ Tras la última reunión con los consejeros, Jiménez aseguró que “el sistema está garantizado y no existe el menor riesgo”

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La ministra silencia las líneas de la estrategia de sostenibilidad, pero los consejeros creen que afectará al gasto farmacéutico y a los RR.HH.

Sanidad tendrá que presentar el 1 de marzo su plan para reducir 17 millones de euros de gasto no financiero del presupuesto de 2010

| 2010-02-12T16:18:00+01:00 h |

Esther Martín del Campo

Madrid

No estaba en el orden del día, pero la preocupación por la sostenibilidad del sistema sanitario, agudizada tras el programa de recorte del gasto público presentado por el gobierno, se coló en la primera reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud del año. Un encuentro “intenso” en palabras de la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, en el que, entre otros puntos, se presentaba el programa de mejora de calidad a pacientes crónicos polimedicados, la designación de nuevos centros y unidades de referencia o el reparto de fondos a las comunidades autónomas para estrategias en salud, además de la esperada evaluación de la estrategia AP-21.

La ministra anunció la convocatoria en la segunda semana de marzo de un pleno extraordinario del Consejo Interterritorial que tratará el Pacto por la Sanidad y abordará definitivamente la sostenibilidad del sistema. Jiménez adelantó que ministerio y autonomías están muy próximos a llegar a un acuerdo que contemplará medidas que puedan aliviar la presión presupuestaria de las comunidades autónomas, con herramientas aplicables dentro de sus competencias. No obstante, señaló que es prematuro adelantar las líneas básicas de una estrategia que todavía no ha sido consensuada con los consejeros y evitó pronunciarse sobre si contemplará la contención del gasto en farmacia.

Jiménez matizó que se trabaja en medidas, pero no en un cambio de un modelo “sólido” que no es cuestionado por los consejeros. En este punto, también aclaró que ninguno de ellos ha propuesto en el debate la introducción del copago como medida de corrección.

Para despejar toda clase de dudas, Trinidad Jiménez sentenció que “el sistema está garantizado y no existe el menor riesgo” y recordó que el gasto sanitario en España está dos puntos por debajo de la media europea, con un 6 por ciento del PIB. En los últimos 30 años, aseguró la ministra, apenas ha experimentado un crecimiento de un 1,5 por ciento, lo que ha permitido consolidar “un sistema bueno con un ligero aumento”.

Para buena parte de los consejeros, la sostenibilidad financiera del SNS no está tan clara, y menos en el contexto actual. De entrada, la consejera de Sanidad de Canarias, Mercedes Roldós, reclamó al ministerio que las políticas sanitarias se excluyan de los recortes que contempla el Plan de Austeridad del Gobierno, que prevé ahorrar 50.000 millones de euros hasta 2013. Roldós subrayó que “no se puede intentar reducir el déficit público generado por el Gobierno a costa de políticas básicas para los ciudadanos como la sanitaria”, y reiteró su demanda de aumentar el gasto sanitario público en un 1 por ciento del PIB.

De forma indirecta, la consejera canaria respondía así a la petición realizada días atrás por el secretario de Hacienda, Carlos Ocaña, que invitaba a las comunidades autónomas a realizar una revisión del gasto, especialmente en Sanidad y Educación, a imagen del plan del Gobierno. Unas palabras que no han llegado a oídos de la ministra, que aseguró en la rueda de prensa celebrada tras el Interterritorial que no ha recibido noticias de la ministra de Economía. “Hay un llamamiento general a la contención del gasto público, un esfuerzo de reducción del déficit, pero no me consta ese llamamiento específico”, puntualizó.

Lo que sí le ha llegado en primera persona es la preocupación del consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Manuel Cervera, que insistió en que la sostenibilidad “está en riesgo porque no hay una financiación adecuada” y urgió a tomar medidas a corto y largo plazo que puedan garantizarla. Cervera se refirió a las políticas farmacéuticas, de recursos humanos o de asistencia sanitaria. Áreas en las que, advirtió la consejera de Sanidad de Galicia, Pilar Farjas, el Gobierno central tiene “claramente competencias”. Farjas acusó al ministerio de retrasar un debate necesario durante dos años.

En la misma línea, el consejero de Sanidad de Castilla y León, Francisco Javier Álvarez Guisasola propuso arbitrar medidas que garanticen la calidad del SNS “más allá de un momento de crisis”.

Los consejeros socialistas cerraron filas en torno a la propuesta del ministerio. La consejera andaluza avanzó algunos detalles del plan de sostenibilidad que la ministra silenció. María Jesús Montero aseguró que la estrategia global de financiación de la sanidad dotará de una inyección de fondos al SNS, que aliviaría la difícil situación económica de las comunidades. Montero apuntó que podría llegar a través de medidas para la contención de costes en política farmacéutica o aumentando los fondos que financian el SNS por otras vías.

Para Fernando Lamata, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, que admitía hace unos días que todos tendrán que arrimar el hombro para reducir los costes de la sanidad en un momento de crisis económica, la propuesta de la ministra de concretar el pacto a principios de marzo es una buena noticia.

Ajustes en el ministerio

Mientras comunidades y ministerio trabajan en la estrategia común de sostenibilidad, Sanidad hace números para presentar el próximo 1 de marzo ante el Ministerio de Economía y Hacienda el plan que permitirá reducir algo más de 17 millones de euros del gasto no financiero presupuestado para Sanidad y Política Social para este año. Un ajuste que forma parte del plan de acción inmediata puesto en marcha por el Gobierno para recortar en 5.000 millones de euros el gasto de la Administración pública previsto en los Presupuestos Generales del Estado para 2010. El Ministerio de Ciencia e Innovación también tendrá que plantear a Economía para la misma fecha cómo ahorrará más de 31,5 millones de euros en el gasto no financiero de la entidad a lo largo de este año.